El cruce entre la industria del cine y el fútbol sumó un episodio particular. El actor estadounidense Michael B. Jordan, reconocido por su trabajo en producciones como Creed y Black Panther, se convirtió en el primer propietario de un club de la Premier League en ganar un Oscar. El premio lo obtuvo por su participación en la película Pecadores, dirigida por Ryan Coogler.
La consagración del actor en la ceremonia más importante del cine mundial generó una curiosa conexión con el fútbol inglés. Es que Jordan no solo es una figura de Hollywood, sino también parte de la estructura propietaria de un club que compite en la máxima categoría del fútbol de Inglaterra. ¿De qué se trata?
Inversión en el fútbol inglés
Jordan integra el grupo inversor que posee participación en el Bournemouth, institución que actualmente juega en la Premier League. El actor forma parte del consorcio Black Knight Football Club, un grupo empresarial que desembarcó en el club inglés con el objetivo de impulsar su crecimiento deportivo y económico.
El Bournemouth ( con el argentino Marcos Senesi como pilar clave) logró consolidarse en la máxima división del fútbol inglés en los últimos años y se transformó en una institución que busca afianzarse dentro de una de las ligas más competitivas del mundo. En ese contexto, la presencia de inversores internacionales y figuras reconocidas forma parte de una estrategia que también se repite en otros clubes europeos.
Con su reciente premio en la industria cinematográfica, Jordan protagonizó un hecho inédito: ningún otro propietario de un club de la Premier League había conseguido antes el galardón más importante del cine.
Michael B. Jordan y el Oscar. (foto: AP)
Celebridades y fútbol: una tendencia global
La participación de figuras del entretenimiento en el fútbol se volvió cada vez más frecuente en la última década. El crecimiento económico de las ligas europeas y el alcance global del deporte convirtieron a los clubes en proyectos atractivos para inversores provenientes de distintos ámbitos.
Entre los casos más conocidos aparece el de Ryan Reynolds junto a Rob McElhenney, quienes adquirieron el Wrexham y protagonizaron un proyecto que combinó deporte y producción audiovisual. También se destaca la participación del basquetbolista LeBron James dentro del grupo propietario del Liverpool.
En ese escenario, la figura de Jordan suma un elemento singular. Además de integrar el grupo inversor de un club de la Premier League, ahora también forma parte de un registro inédito que une dos universos con escasa relación directa: el del fútbol profesional y el de los premios más importantes del cine.
La relación de Michael B Jordan y el Bournemouth. (foto: REUTER)
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