La empresa biotecnológica, fundada en 2001 como un emblema de innovación, atraviesa una profunda crisis institucional y financiera tras la consolidación del control por parte del grupo liderado por el empresario Juan Sartori, lo que derivó en un cambio de rumbo estratégico.
Bioceres SA, empresa biotecnológica fundada en 2001 en Argentina, se encuentra en proceso de quiebra tras una serie de cambios en su control accionario y una reorientación estratégica hacia una lógica financiera. La situación se desencadenó tras la fusión, en junio de 2025, entre Bioceres Group y Moolec Science, firma vinculada al empresario uruguayo Juan Sartori, que consolidó el control del nuevo grupo.
Según versiones de directores históricos de la compañía, el nuevo control habría impulsado un cambio en la visión productiva original, priorizando objetivos bursátiles. Este giro habría derivado en un default de pagarés y, finalmente, en la declaración de quiebra de Bioceres SA en marzo, ignorando, según estas fuentes, la recomendación del directorio saliente de optar por un concurso preventivo.
Desde el sector histórico de la empresa se alega que la nueva gestión promovió un «hostigamiento financiero», con el presunto objetivo de devaluar artificialmente la firma para facilitar una toma de control forzosa. También se señalan sospechas de manipulación del precio de las acciones de BIOX (Bioceres Crop Solutions, la unidad que cotiza en Wall Street), a través de ventas estratégicas en momentos críticos.
El ascenso de Sartori al control habría estado marcado por tensiones con el management histórico, encabezado por el CEO Federico Trucco, cuya gestión fue rechazada por la asamblea de accionistas controlada por el nuevo grupo. El proceso ha dejado a accionistas y acreedores históricos en una posición vulnerable, ante el desplome del valor de las acciones que fungían como garantía.
La empresa, que contaba con activos clave como Rizobacter (líder en biológicos), Bioceres Semillas y tecnologías como el trigo HB4, habría quedado reducida a una estructura mínima bajo el control de Sartori y algunos fondos institucionales. Las fuentes consultadas indican que la estrategia buscaba un «ahorro» contable para Moolec Science para sostener su cotización en Estados Unidos.
