La investigación por la muerte de una adolescente de 17 años cambió de carátula de posible suicidio a homicidio. El novio de la víctima, también menor de edad, fue detenido en la provincia de Buenos Aires.
La ciudad de Rufino fue escenario de un giro en la investigación por la muerte de una adolescente de 17 años, cuyo cuerpo fue hallado el martes en su vivienda. Inicialmente manejado como un posible suicidio, el caso tomó otro rumbo tras las pericias y fue recalificado como homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género.
La fiscal Marianela Montemarani, a cargo de la causa, ordenó nuevas medidas de investigación. Un dato clave fue la desaparición del teléfono celular de la víctima, lo que sumado a otros indicios forenses, apuntó a la intervención de un tercero.
Como resultado, ayer fue detenido el novio de la joven, también menor de edad, en la localidad bonaerense de Beruti. Según fuentes oficiales, la detención se realizó sin inconvenientes. El acusado será trasladado a Santa Fe, donde la Oficina de Gestión Judicial de Rufino definirá las próximas actuaciones. Al tratarse de menores, la causa se mantiene bajo reserva.
Este hecho reavivó en la comunidad el recuerdo del femicidio de Chiara Páez, ocurrido en la misma ciudad en mayo de 2015. Aquel crimen, donde la víctima tenía 14 años, fue un detonante para la primera movilización nacional del movimiento Ni Una Menos. El autor, Manuel Ignacio Mansilla, fue condenado inicialmente a 21 años, pero tras una revisión judicial, su pena fue reducida a 15 años de prisión en 2023, una decisión que generó controversia y recursos por parte de la familia de la víctima.
