Once testigos brindaron testimonio ante la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Resistencia, aportando relatos orales transmitidos por generaciones para esclarecer los hechos ocurridos contra la comunidad Moqoit, investigados como crimen de lesa humanidad.
Una investigación de la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Resistencia avanzó este martes con las declaraciones de once descendientes de sobrevivientes de la Masacre de El Zapallar, ocurrida en 1933. La audiencia se realizó en la Biblioteca Cervantes de la localidad chaqueña de San Bernardo.
Los testimonios, basados en gran medida en relatos orales transmitidos entre generaciones, buscan aportar pruebas para esclarecer los hechos en los que murieron aproximadamente 50 integrantes del pueblo Moqoit. El caso se investiga como un crimen de lesa humanidad.
Los declarantes, que llegaron desde distintas localidades y parajes cercanos, coincidieron en describir la situación de hambre extrema que padecían las comunidades indígenas a mediados de 1933. Esta situación motivó su movilización hacia la zona de El Zapallar en busca de trabajo y alimentos.
Según los relatos, al ingresar a la localidad, fueron recibidos por policías y algunos civiles que dispararon contra la multitud, provocando decenas de víctimas mortales, entre ellas niños, mujeres y ancianos. También detallaron que algunas familias que intentaban escapar buscaban cruzar el Río de Oro, lo que resultó en ahogamientos y desapariciones.
La audiencia contó con la presencia del presidente del Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACH), Florencio Díaz, y vocales del pueblo Moqoit. El municipio de San Bernardo declaró la jornada de interés municipal y trascendencia histórica.
La investigación, iniciada en 2014, incorpora testimonios de sobrevivientes, el expediente judicial de la época, notas periodísticas, certificados de defunción y trabajos de investigación histórica. En agosto de 2024, la fiscalía solicitó la colaboración de la comunidad Moqoit para localizar más descendientes que pudieran brindar testimonio.
Los hechos se remontan a septiembre de 1933, cuando una sequía extrema generó hambre en las comunidades indígenas del entonces Territorio Nacional del Chaco. Un grupo de unas 300 personas partió desde la Reducción Napalpí hacia El Zapallar (hoy General San Martín). El 7 de septiembre, al intentar ingresar pacíficamente al pueblo, fueron reprimidos a tiros por orden del comisario Francisco Prestera.
