Un pedido de informes presentado por el senador Felipe Michlig sobre la ejecución de viviendas en San Cristóbal generó un debate en el recinto, evidenciando diferencias dentro del bloque oficialista.
Un pedido de informes en el Senado de Santa Fe puso en evidencia diferencias al interior de la alianza gobernante Unidos. El senador radical Felipe Michlig solicitó precisiones al Ministerio de Obras Públicas sobre la ejecución de 54 viviendas en San Cristóbal, cuestionando cambios en los criterios de obra.
Durante la sesión, Michlig expresó que la falta de respuestas lo obligó a realizar el pedido y advirtió que, de no obtenerlas, tomaría «otras medidas». En su intervención, manifestó su desacuerdo con la licencia otorgada al senador Lisandro Enrico para asumir como ministro, sugiriendo que debió haber renunciado a su banca.
La senadora Leticia Di Gregorio, quien reemplaza a Enrico en el Senado, salió en defensa del ministro. Cuestionó los motivos del pedido de informes, sugiriendo que podría haber «animosidad y algo personal», y presentó datos para refutar la acusación de discrecionalidad, argumentando que la asignación de obras responde a criterios técnicos.
Michlig rechazó estas afirmaciones, enfatizando su rol dentro de la coalición y su falta de acceso a la información solicitada. El debate dejó al descubierto tensiones internas respecto a la gestión y distribución de obras públicas en la provincia.
Las viviendas en cuestión correspondían a un convenio con Nación, que la provincia tomó a su cargo al encontrarse con un 52% de avance. El criterio establecido para 2025 priorizaba las obras que estaban al 60% de ejecución, lo que, según el planteo del senador, postergó las de San Cristóbal.
