La obra, que ya agotó entradas en sus tres visitas anteriores, se presentará el 18 de abril en el Teatro La Comedia. Es una «fantasía marginal y pegajosa» escrita y dirigida por Martín Bontempo.
La actriz Camila Peralta regresa a Rosario con el aclamado unipersonal «Suavecita», una obra que ha agotado localidades en todas sus funciones anteriores en la ciudad. La cita será el jueves 18 de abril a las 21 horas en el Teatro La Comedia, ubicado en Mitre 958.
Escrita y dirigida por Martín Bontempo, la obra se presenta como una «fantasía marginal y pegajosa». En ella, Peralta encarna a una trabajadora de un hospital público que, bajo las órdenes del doctor Rodríguez, realiza actos de sanación a través de métodos inesperados, construyendo un mito pagano en la tensión entre la fe, la moral y el erotismo.
Las entradas están a la venta a través de la plataforma 1000Tickets y en la boletería del teatro. Los suscriptores de la Tarjeta de Beneficios La Capital tienen un descuento del 20% y acceso a sorteos exclusivos.
«Suavecita» se estrenó en 2023 en el circuito independiente de Buenos Aires y desde entonces ha tenido un crecimiento sostenido. En Rosario, su recorrido comenzó en el espacio La Orilla Infinita, continuó en el CEC y luego en La Comedia, llenando en cada oportunidad.
«Para mí Rosario es súper el ejemplo de ese crecimiento paulatino», comentó Peralta en diálogo con La Capital. «La primera vez fuimos a un teatro para 80 personas, la gente la recomendó, volvimos y se llenó, y luego en La Comedia le fue muy bien. Esos pasos se sienten naturales», agregó la actriz, quien también destacó el trabajo del equipo para que el artificio funcione.
La obra, si bien es un unipersonal, logra construir un universo completo con varios personajes en escena, generando una experiencia intensa para el público. Peralta atribuye la contundente respuesta del espectador a varios factores: el tema de la fe, que atraviesa a toda la sociedad; el atractivo de ver a una sola persona contando una historia; el humor; y un factor de sorpresa que el público ha decidido no «spoilear», generando intriga.
Más allá de ese elemento sorpresa, la obra se funda en paisajes reconocibles, como un hospital público y un barrio popular, y en personajes entrañables y profundamente humanos, con los que el público puede empatizar fácilmente.
