Un estudio de la Asamblea de Pequeñas y Medianas Empresas detalla la disminución en el número de empresas y empleo registrado en el sector, junto con un complejo escenario financiero.
Según el informe de la Asamblea de Pequeñas y Medianas Empresas (Apyme), correspondiente a abril, más de 2.300 empresas del segmento de menor escala cesaron su actividad entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025. En el mismo período, 8.300 trabajadores dejaron de estar registrados en el sistema de riesgo de trabajo.
El documento señala un deterioro en la situación financiera de las empresas. «Desde septiembre pasado el total de cheques rechazados por falta de fondos suficientes registra un importante crecimiento», indicó Apyme. En febrero, los rechazos fueron del 2% en cantidad y del 1,5% en términos de monto.
Además, en ese mes, el número total de facturas de crédito electrónica mipyme ingresadas al sistema de circulación abierta del BCRA se redujo un 58,8% interanual. Para el primer trimestre de 2026, las tasas para préstamos por adelantos en cuenta corriente a las pymes continuaron siendo «ampliamente superiores a la tasa de inflación», lo que, según el informe, resta viabilidad a las actividades empresariales.
El saldo total de préstamos en moneda nacional al sector privado por documentos descontados evoluciona por debajo del ritmo inflacionario, «reflejando el menor nivel de actividad y ventas de las pymes». En contrapartida, los adelantos en cuenta corriente muestran un fuerte crecimiento, indicando mayores necesidades de financiamiento del capital de trabajo.
En el ámbito local, en Rosario la participación de las pymes en la facturación total cayó de 67,4% en 2023 a 61,4% en 2024. «En un contexto complejo y de menor actividad económica local, en el año 2024 se evidenció un mayor deterioro relativo del segmento pyme respecto de las empresas de mayor dimensión», señaló Apyme.
En Argentina, el 97,8% del total de empresas privadas son categorizadas como micro, pequeñas y medianas.
