Un robot de la empresa china Honor completó los 21 kilómetros en 50 minutos y 26 segundos, un tiempo inferior al récord vigente. El evento mostró avances y desafíos en la tecnología de movilidad autónoma.
Un robot humanoide ganó una media maratón para robots en Beijing el domingo, superando el récord mundial humano, en una muestra de los avances tecnológicos. El ganador, desarrollado por la empresa china Honor, completó la carrera de 21 kilómetros en 50 minutos y 26 segundos.
Ese tiempo fue más rápido que el del actual poseedor del récord mundial humano, el ugandés Jacob Kiplimo, quien completó la misma distancia en 57:31 en marzo, en la carrera de ruta de Lisboa. La actuación del robot marcó un avance significativo respecto de la carrera inaugural del año pasado, en la que el robot ganador terminó en 2 horas, 40 minutos y 42 segundos.
Sin embargo, el progreso tecnológico también se basa en ensayo y error. Algunos robots dejaron en claro que aún no están listos para la prueba. Uno se desplomó en la línea de largada y no pudo recorrer ni un metro. Otro tuvo que abandonar después de chocar contra una barrera. Y fueron varios los que colapsaron en medio del camino y fueron retirados en camilla.
Du Xiaodi, ingeniero de desarrollo de pruebas de Honor, dijo que su equipo estaba contento con los resultados. Explicó que el diseño del robot se modeló a partir de atletas humanos sobresalientes, con piernas largas de unos 95 centímetros, y estaba equipado con un potente sistema de refrigeración líquida, desarrollado en gran medida en la compañía.
“De cara al futuro, algunas de estas tecnologías podrían transferirse a otras áreas. Por ejemplo, la fiabilidad estructural y la tecnología de refrigeración líquida podrían aplicarse en futuros escenarios industriales”, afirmó Du.
Los organizadores de Beijing E-Town destacaron que alrededor del 40 % de los robots recorrieron el circuito de forma autónoma, mientras que los demás fueron controlados a distancia. Según el medio Global Times, hubo un robot que cruzó antes la meta (también de Honor) pero estaba controlado a distancia y las reglas especificaban que el ganador debía contar con navegación autónoma.
