Un niño de dos años y un bebé de un año fueron atendidos en el Hospital de Niños Zona Norte por cuadros de hiperactividad y convulsiones, respectivamente. Los análisis toxicológicos confirmaron la presencia de la sustancia. Los casos no están relacionados y reflejan una problemática que preocupa a los profesionales de la salud.
Dos niños de corta edad fueron internados en el Hospital de Niños Zona Norte de Rosario con cuadros clínicos que llevaron a la detección de rastros de cocaína en sus organismos. Los casos no guardan relación entre sí, según informaron las autoridades sanitarias.
El primero de los casos corresponde a un niño de dos años, quien fue llevado al centro de salud por su familia. Según relató una tía del menor a medios locales, el pequeño se presentaba hiperactivo, con llanto incontrolable y el cuerpo rígido. Tras los análisis de rutina, el examen de orina arrojó resultado positivo para cocaína. El niño permanece en observación.
En forma paralela, un bebé de apenas un año ingresó a la guardia del mismo hospital presentando convulsiones. Una vez descartadas otras causas a través de estudios complementarios, se procedió a un examen toxicológico que también detectó la presencia de cocaína en su organismo. El bebé se encuentra estable y bajo abordaje interdisciplinario del equipo hospitalario.
Desde el nosocomio manifestaron su preocupación por el incremento de situaciones similares en la ciudad. Especialistas en pediatría y neonatología señalaron que, si bien no existen estadísticas nacionales unificadas, el hallazgo de drogas en el organismo de niños muy pequeños es un fenómeno en aumento. Los casos pueden deberse a la exposición ambiental, al consumo a través de la lactancia materna o, en algunos casos, a una administración directa.
Los profesionales insisten en la necesidad de generar registros epidemiológicos y acciones preventivas para abordar esta problemática social, ya que consideran que existe un subregistro y solo llegan a los hospitales los casos más graves o aquellos detectados en controles de rutina.
