Un censo oficial registró 1.328 personas sin techo en la provincia, con un incremento del 59% en dos años. En Rosario, las estimaciones municipales hablan de unas 800 personas afectadas.
El Ministerio de Capital Humano de la Nación difundió este martes los resultados del Primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle, realizado entre noviembre y diciembre de 2023. El estudio ubica a la provincia de Santa Fe como la segunda jurisdicción del país con mayor cantidad de personas en esta condición, con un total de 1.328, solo por detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A nivel nacional, se contabilizaron 9.421 personas.
Los datos revelan un crecimiento del 59% en la población sin techo de Santa Fe en los últimos dos años. Según el relevamiento, el 83% son varones, nueve de cada diez son mayores de 18 años y casi el 60% cayó en esta situación en el mismo período, lo que refleja el impacto de factores económicos y sociales.
En la ciudad de Rosario, de acuerdo con estimaciones del municipio basadas en datos del invierno pasado, unas 800 personas pernoctan en calles y espacios públicos. El secretario de Desarrollo Humano y Hábitat de la Municipalidad de Rosario, Nicolás Gianelloni, explicó a LT8 que se trata de una «población móvil» y que, de ese total, 450 son las que habitualmente asisten a los refugios y cuyos datos fueron cargados en el censo nacional.
«Hay mucha gente que está en la calle hace poco tiempo, que perdió su vivienda porque ya no puede pagar el alquiler o por conflictos familiares, y personas con problemas de salud mental graves», describió Gianelloni. El funcionario destacó la necesidad de programas nacionales y cuestionó la falta de financiamiento federal: «Las políticas sociales se sostienen con el presupuesto del municipio y la provincia, sin ningún aporte de fondos federales».
Desde organizaciones de la sociedad civil también se observa el fenómeno. Aída Traversa, directora de Cáritas Rosario, señaló a La Capital que atienden a una población diversa que incluye jóvenes con problemas de consumo, personas que migran de otras provincias, jubilados y mujeres que escapan de situaciones de violencia. La demanda de alimentos, ropa y calzado ha crecido en las 124 parroquias y capillas de la arquidiócesis que abarca Rosario y localidades vecinas.
Traversa detalló que la principal fuente de financiación actual es el Estado provincial, ya que la asistencia alimentaria del gobierno nacional se interrumpió en marzo. «Tratamos de dar respuesta dentro de nuestras posibilidades, tenemos iniciativas para capacitar a esta población en economía social, en talleres de oficios, pero es una problemática muy difícil», explicó.
