La central obrera encabezó una movilización en Plaza de Mayo con críticas a la gestión de Javier Milei y la posibilidad de un nuevo paro general.
La Confederación General del Trabajo (CGT) concretó este jueves su marcha por el Día del Trabajador en la Plaza de Mayo, donde sus referentes lanzaron críticas contra la gestión de Javier Milei y llamaron a “ponerle un límite a este modelo que excluye”. La protesta contó con la adhesión de movimientos sociales y políticos, con distintos referentes del peronismo presentes.
En el acto, sobre el escenario montado frente a la Casa Rosada, los oradores fueron los tres secretarios generales de la central obrera: Octavio Argüello (Camioneros), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Jorge Sola (Seguros). Previamente, habló el cura villero Padre Lorenzo «Toto» de Vedia, párroco de la Parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé en la Villa 21-24 de Barracas, quien también criticó al Gobierno y recordó a Jorge Bergoglio.
Argüello ofreció el discurso más duro contra el Ejecutivo: “Le decimos a este gobierno que no se soporta más que siga ajustando al pueblo, quitando derechos. Basta a este gobierno corrupto y explotador, lo tenemos que hacer en una unidad, es la única forma de terminar con este flagelo”. Por su parte, Jerónimo reivindicó el comportamiento de la central obrera: “A quienes nos critican, esta CGT siempre estuvo al frente de esta lucha, a los 15 días de este gobierno hizo el primer paro general. No venimos a confrontar por confrontar, venimos a marcar un límite a este gobierno”.
Finalmente, Sola afirmó: “Nos oponemos a un gobierno que es de derecha, que tiene conciencia de derecha”. Además, cuestionó la baja de la pobreza informada por el INDEC: “Dónde están los pibes que dicen que ya no están en la pobreza”. Entre los presentes se destacaron miembros de distintas vertientes del peronismo, como la diputada nacional Paula Penacca (La Cámpora) y Raquel Olmos, así como dirigentes de la izquierda combativa, como Alejandro Crespo del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA).
La CGT calificó la movilización como “masiva” e “histórica”, y podría ser la antesala de un nuevo paro general, el quinto en la era libertaria. Dependerá del consenso interno y del clima social, que los líderes cegetistas ven en plena ebullición. En la marcha también se leyó un documento en el que se quejó de “un gobierno que, en lugar de tender puentes de unión y reconocimiento, divide al pueblo, promueve el enfrentamiento, la descalificación, el odio y el resentimiento, pone en riesgo la paz social”. Asimismo, señalaron que “a pesar del discurso oficial, la inflación sigue impactando en el poder adquisitivo de los salarios, agravado por los topes a las paritarias. La realidad indica que hoy hay cierre masivo de empresas (de diciembre de 2023 a marzo de 2026 cerraron 24.180 establecimientos, según datos de la Secretaría de Trabajo), con una escalada creciente de la desocupación y la informalidad laboral”.
