La inflación y el caso Adorni complican al presidente, que evita cambios de rumbo. El jefe de Gabinete pierde terreno en una interna cada vez más tensa.
Javier Milei atraviesa un momento crítico de su gobierno. La inflación se acelera y el escándalo conocido como ‘Adornigate’ se expande, generando tensiones internas. El propio presidente reconoció que el 3,4% de inflación registrado en marzo es un mal número. ‘Me repugna’, declaró durante el encuentro de AmCham, la Cámara de Comercio de Estados Unidos, donde se lo vio nervioso.
La suba de precios pone en duda su marco teórico: si la emisión monetaria está controlada, ¿por qué la inflación se acelera? Milei deja de lado el manual monetarista y apela a otras explicaciones, como complots políticos, la guerra en Medio Oriente o el precio de la carne.
Los datos del Indec representan un problema político para el presidente, ya que la baja de la inflación ha sido su principal bandera desde 2023. El peor número en doce meses aparece en un momento en que las expectativas de futuro se resquebrajan y la mayoría de la población responsabiliza a la gestión actual por los problemas económicos.
Milei ensaya un discurso a dos bandas: pide paciencia a quienes no aguantan más sacrificios, mientras asegura a los mercados que el superávit fiscal es innegociable. El presidente sostiene el rumbo a pesar de los peligros que acechan al barco, pero no dar un golpe de timón cuando es necesario puede ser una renuncia a gobernar.
En el evento de AmCham también generó ruido otra frase de Milei sobre la posibilidad de que la sociedad elija un opositor en 2027: ‘Si no nos acompañan no pasa nada, nos volvemos a casa’. Estas palabras son bien recibidas por empresarios que ven en Milei un presidente dispuesto a hacer el trabajo sucio, pero también suman derrotismo a La Libertad Avanza en un momento de extrema tensión.
El caso Adorni dejó de ser un problema individual para convertirse en un test de autoridad para Milei. Más que la defensa del jefe de Gabinete sobre sus gastos y su patrimonio, está en juego la capacidad del gobierno para contener la crisis. La Justicia confirmó que Adorni pasó el Año Nuevo de 2025 en Aruba, contradiciendo declaraciones anteriores, y la causa por enriquecimiento ilícito avanza.
Mientras tanto, Adorni sigue en su cargo. Los Milei se alternan para cuidarlo y mostrarlo activo. Javier lo sentó en la primera fila en AmCham y Karina lo sumó a una recorrida en el Instituto Malbrán y a Vaca Muerta, donde ambos lucieron el mameluco de YPF. Sin embargo, al gobierno le cuesta retomar la iniciativa política y los aliados están menos cooperativos, al ver que la imagen de Milei está en descenso.
