Un grupo de más de 20 personas entrena cada semana en la zona del Monumento a la Bandera, combinando la pasión por correr con el vínculo con sus perros.
En Rosario, el canicross gana adeptos como una disciplina que fusiona el running con la compañía de los perros. Cada semana, un grupo de más de 20 personas se reúne en las inmediaciones del Monumento a la Bandera para practicar este deporte, que consiste en correr con el perro atado a la cadera mediante un equipamiento especial.
María Victoria Zocco, presidenta del club Go Canicross Rosario —el primero en la ciudad y en la provincia—, explicó a La Capital los detalles de la actividad. “La regla fundamental es que el perro tenga ganas de correr y que vaya siempre adelante nuestro, marcando el ritmo”, señaló. El equipamiento incluye un pretal específico para el can y un cinturón para el corredor, unidos por una línea de tiro de un metro y medio. “El deporte consiste en que el perro ejerza la tracción, siempre a su tiempo y su velocidad; nosotros corremos atrás de él”, agregó.
La práctica no es apta para todos los perros. Se requiere que tengan al menos un año y medio de edad, y no se recomienda para razas de nariz chata, como bulldogs franceses, bulldogs ingleses, pitbulls o boxers, debido a limitaciones respiratorias. Además, solo se practica de manera competitiva en otoño e invierno, cuando la temperatura es inferior a 17 grados; el resto del año se realizan actividades recreativas.
El canicross es una derivación del mushing, deporte de invierno en el que los perros arrastran un trineo. En Rosario se practica desde 2018 y cuenta con una federación nacional. Los entrenamientos se realizan sobre tierra y pasto, nunca en pavimento, y también se aprovechan fines de semana en zonas rurales como el Parque Villarino, en Zavalla.
El grupo reúne a personas de todas las edades, desde adolescentes de 16 años hasta adultos mayores de 65. “Es un deporte que, si a vos te gusta y a tu perro también, no tiene límite de edad, más allá del físico”, concluyó Zocco.
