Luego de un mes durmiendo en la Plaza de la Maternidad Martín, una familia de Rosario logró un hogar gracias a la solidaridad de vecinos y la intervención de familiares.
Una familia que pasó un mes durmiendo en la Plaza de la Maternidad Martín, en Rosario, consiguió una vivienda tras la repercusión mediática de su caso. Adrián y Sabrina, junto a su hijo de 15 años, los padres de Adrián y su mascota, podrán pasar la noche bajo techo luego de 30 días en situación de calle.
La familia había abandonado la pensión que alquilaban en Urquiza al 3800 por no poder pagar el alquiler. La difusión del caso movilizó a vecinos y familiares: Valeria, prima de Sabrina, y Cuki, su tía, ofrecieron una casa en la zona oeste de Rosario. “Mi prima Valeria, que hace mucho que no nos veíamos, nos dio una casa muy linda, que me trae muchos recuerdos de la infancia y que vamos a reacondicionar”, contó Sabrina.
Si bien un vecino de la zona había ofrecido un monoambiente, la repercusión permitió que la familia de Sabrina se enterara de la situación. La nueva vivienda requiere obras, pero ya les brinda un techo. “Estamos desbordados y muy contentos, muy agradecidos con la solidaridad de la gente”, expresó Sabrina, quien recibió más de 120 mensajes de apoyo.
Adrián, que trabajaba en una empresa de vigilancia privada, y Sabrina, asistente gerontológica, perdieron sus empleos. La madre de Adrián, electrodependiente, fue alojada en una residencia para adultos mayores por la Municipalidad de Rosario. La familia ahora busca trabajo para reacondicionar la casa, subsistir y enviar a su hijo a la escuela.
Según el Primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle, en la provincia de Santa Fe viven 1.328 personas en esa condición, un 59% más que hace dos años. En Rosario, se estima que hay unas 800 personas durmiendo al desamparo. Organizaciones no gubernamentales señalan que el desmejoramiento económico y las problemáticas de consumo y salud mental son factores clave, y advierten sobre la falta de políticas públicas nacionales adecuadas.
