Decenas de miles de personas se congregaron en la capital británica en una marcha convocada por el activista Tommy Robinson, mientras otra movilización conmemorativa generó cruces y algunos incidentes.
Decenas de miles de manifestantes se reunieron en Londres para la marcha de “Unite the Kingdom”, convocada por el activista Tommy Robinson contra la inmigración musulmana, con consignas como: «Deporten a los millones de invasores».
«Si no se involucran perderemos nuestro país para siempre», arengó el organizador, cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon.
La marcha coincidió con otra movilización multitudinaria que conmemoró el 78º aniversario de la Nakba, el éxodo del pueblo palestino en 1948. Se calcula que «Unite the Kingdom» reunió a 50 mil personas y la movilización de izquierda a 30 mil, con algunos incidentes. Hubo 4.000 policías desplegados y 31 detenidos.
Pete, de 64 años, fue uno de los manifestantes antimusulmanes. «Millones tienen que irse. No deberían estar en este país. Están cobrando prestaciones. Los subsidios británicos tienen que terminar», declaró.
Ante la multitud aglomerada en la Plaza del Parlamento, Robinson preguntó: «¿Están listos para la batalla del Reino Unido?». De cara a las próximas elecciones generales, afirmó que sus seguidores deben «involucrarse» y «convertirse en activistas», y advirtió que si no lo hacen «perderemos nuestro país para siempre».
Las próximas elecciones generales están programadas para 2029, pero una semana frenética en Westminster —en la que el primer ministro Keir Starmer tuvo dificultades para sofocar una revuelta entre los legisladores de su Partido Laborista— llevó a muchos británicos a preguntarse si el gobierno durará tanto. Los cambios en el Partido Laborista han dado un nuevo impulso a los movimientos de extrema derecha británicos, cada vez más organizados.
Antes de la marcha, Starmer dijo que apoyaba las protestas pacíficas, pero acusó a los organizadores de vender «odio y división».
“Unite the Kingdom” no está afiliado a un partido político, pero atrae a simpatizantes de varios. Muchos manifestantes se vistieron de turquesa, el color del partido de extrema derecha Reform UK, liderado por Nigel Farage, uno de los principales artífices del Brexit y aliado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El Partido Reformista se disparó en las elecciones locales de la semana pasada, y envió al Partido Laborista de Starmer a una profunda crisis.
