Especialistas advierten que la exposición a la radiación ultravioleta sigue siendo el principal factor de riesgo para el melanoma, incluso durante el invierno. Recomiendan mantener la fotoprotección durante todo el año.
El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina en los melanocitos, las células encargadas de producir la melanina. Según datos del Observatorio Global del Cáncer, es uno de los 20 cánceres más frecuentes en Argentina y su incidencia podría verse influida por la exposición a la radiación ultravioleta (UV), que continúa siendo el principal factor de riesgo.
En un informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, la Dra. Graciela Manzur, jefa de la División Dermatología del Hospital de Clínicas (M.N. 63.141), afirmó: “Los fototipos bajos (piel clara) son más propensos a desarrollar la enfermedad. Sin embargo, las personas de tonos de piel más oscuros también pueden presentar melanomas, incluso en zonas no habitualmente expuestas al sol”.
Otros factores de riesgo incluyen el uso de camas solares, antecedentes familiares y quemaduras solares, especialmente en la infancia. Manzur sostuvo que “el cáncer de piel no discrimina por edad ni género, aunque antes de los 50 años se observa una mayor prevalencia en mujeres, mientras que luego de esa edad los hombres son más afectados”.
Datos de la Sociedad Argentina de Dermatología indican que el 72% de las mujeres y el 53% de los hombres usan protector solar. De quienes se protegen diariamente del sol, el 33% son mujeres y el 20% hombres.
La especialista subrayó: “Al igual que en el verano, es importante cuidarse sobre todo en la franja horaria de las 10 a las 16 horas. La clave de la prevención radica en la fotoprotección integral, que incluye medidas físicas, tópicas y sistémicas”. Entre las recomendaciones se encuentran el uso de ropa adecuada, sombreros, anteojos de sol con bloqueo del 99% de radiación UVA y UVB, y la búsqueda de sombra.
El uso de fotoprotectores tópicos de FPS mayor a 50 es fundamental para reducir el riesgo de carcinogénesis en pieles claras. La especialista remarcó que “deben aplicarse media hora antes de la exposición solar, sobre piel seca y en cantidad suficiente”. Asimismo, advirtió que los autobronceantes, utilizados comúnmente en invierno, son una alternativa segura al bronceado solar o artificial, pero “no todos protegen contra la radiación UV”. Mencionó también opciones complementarias de fotoprotección oral, como betacarotenos, Polipodium leucotomos, antioxidantes, polifenoles y ácidos grasos omega-3, que deben ser indicadas por dermatólogos.
“Son fundamentales los controles periódicos y la evaluación clínica y dermatoscópica de las lesiones. La prevención del cáncer de piel es una tarea colectiva que requiere el compromiso de toda la sociedad”, concluyó la Dra. Manzur.
El melanoma suele aparecer como un lunar nuevo o un lunar existente que cambia de forma, tamaño o color. Para reconocer señales de alerta, se usa la regla ABCDE: Asimetría, Bordes irregulares, Color desigual, Diámetro mayor a 6 mm y Evolución (cambios con el tiempo).
En el marco del Mes del Melanoma, el próximo 27 de mayo, de 11 a 12, se realizará un taller presencial abierto a la comunidad en el Hospital de Clínicas de la UBA (Av. Córdoba 2351, CABA), con el objetivo de concientizar sobre la prevención, detección temprana y cuidado de la piel. El evento requiere inscripción previa a través del link: https://forms.gle/CbQfuaYagW4zCd5T6.
