La modificación del régimen de subsidios al consumo de gas que debate la Cámara de Diputados afecta a usuarios de ocho departamentos santafesinos, incluido Rosario, con posibles incrementos en las facturas.
La modificación del régimen de subsidios al consumo de gas que debate este miércoles la Cámara de Diputados afecta a los usuarios de ocho departamentos santafesinos, entre ellos Rosario, con hasta un 100% de aumento en las facturas del servicio si el Congreso acompaña la voluntad del Gobierno nacional, según fuentes oficiales.
El argumento oficialista es que el actual esquema de subsidios pone en riesgo el equilibrio fiscal. La propuesta forma parte de un paquete más amplio de reformas energéticas enviado por el Ejecutivo, que además contempla mecanismos para regularizar deudas del Mercado Eléctrico Mayorista, cambios tarifarios y la eliminación de regímenes promocionales vinculados a hidrocarburos.
Qué son esos subsidios
El sistema de subsidios por zona fría es un programa del Estado que aplica descuentos del 30% o 50% en las facturas de gas a usuarios residenciales de regiones con temperaturas muy bajas. Incluye rebajas directas sobre el cuadro tarifario pleno (50% para usuarios vulnerables o 30% para el resto). Abarca a más de 4 millones de usuarios residenciales en provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, San Juan, San Luis, La Rioja, Catamarca, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, La Pampa y Jujuy.
El costo del subsidio se cubre mediante un recargo (de hasta el 7,5%) aplicado sobre el precio del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte, con lo que se alimenta un Fondo Fiduciario sin requerir aportes del Tesoro Nacional. El régimen fue ampliado por la Ley N° 27.637 y está previsto legalmente hasta el 31 de diciembre de 2031.
Qué cambia en el régimen de zona fría
El proyecto libertario mantiene el beneficio histórico para usuarios de la Patagonia, Malargüe y la región de la Puna, donde continuará aplicándose una bonificación sobre el precio del gas natural y el gas propano por redes. Sin embargo, introduce modificaciones para los usuarios incorporados por la ampliación de la Ley 27.637.
A partir de la reforma, los hogares ubicados en las zonas ampliadas (como los ocho departamentos de Santa Fe) solo podrán acceder al subsidio adicional si están inscriptos en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), creado por el Gobierno a fines de 2025. El nuevo esquema combinará dos criterios simultáneos: ubicación geográfica en zonas de severidad climática y condición socioeconómica del hogar.
Según el texto oficial, podrán acceder quienes tengan ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales, además de hogares con Certificado de Vivienda del ReNaBaP (barrios populares), veteranos de Malvinas o personas con discapacidad incluidas dentro del sistema SEF.
En los fundamentos del proyecto, el Gobierno sostiene que el régimen vigente dejó de ser sustentable tras la ampliación territorial de 2021. Los cambios propuestos implicarán una sensible suba en las facturaciones para cerca de 600 mil santafesinos, de los cuales casi 400 mil son residentes del departamento Rosario, según cálculos del Enargás a marzo de 2022.
Nuevo cálculo
El Gobierno quiere modificar la forma en que se calcula la bonificación. Hasta ahora, el subsidio se aplicaba sobre la tarifa total, incluyendo transporte y distribución. El nuevo proyecto limita el beneficio exclusivamente al precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
Un informe elaborado por IERAL Fundación Mediterránea advirtió que los mayores aumentos recaerían sobre los usuarios de zonas ampliadas que no califiquen para el nuevo régimen focalizado. Según las simulaciones realizadas por la entidad, un usuario residencial promedio de Bahía Blanca que hoy recibe el subsidio de zona fría y quede excluido del SEF podría enfrentar un incremento cercano al 100% en su factura mensual de gas.
IERAL respaldó el objetivo de ordenar subsidios y mejorar la sustentabilidad fiscal, pero recomendó introducir mayor gradualidad en la transición para evitar aumentos bruscos sobre los hogares. También planteó que el traslado automático de costos a tarifas debería complementarse con mecanismos que amortigüen la volatilidad internacional de los precios del gas y la energía.
