El equipo rosarino disputará su último partido de la fase de grupos de la Copa Libertadores en el estadio Banco Guayaquil, ubicado a 2.300 metros sobre el nivel del mar.
Rosario Central se juega su última ficha en la fase de grupos de la Copa Libertadores al enfrentar a Independiente del Valle. El partido se disputará en el estadio Banco Guayaquil, en las afueras de Quito, a una altura de 2.300 metros sobre el nivel del mar.
Según fuentes consultadas, la altura es un factor a tener en cuenta, aunque no se considera un condicionante importante. En comparación, otros estadios de la ciudad presentan altitudes mayores: el estadio de Liga Deportiva Universitaria está a 2.600 metros, y el estadio Atahualpa alcanza los 2.850 metros.
El plantel de Central viene trabajando desde el triunfo contra Universidad Central de Venezuela y lo hará hasta el martes por la mañana. Ese día, a las 13, viajará en chárter rumbo a Quito.
En lo que respecta al equipo, el técnico Jorge Almirón debe realizar una variante obligada por la suspensión del lateral izquierdo Agustín Sández, quien acumuló tres tarjetas amarillas. En su lugar ingresaría Alexis Soto. El resto del equipo sería similar al que venció en el Gigante a Universidad Central de Venezuela. Se evalúa si el DT mantiene a los dos delanteros de área (Enzo Copetti y Alejo Veliz) o si introduce un volante más para apostar a una mayor tenencia del balón, considerando la altura.
Independiente del Valle viene de perder 3-2 por el torneo local ante Libertad, y su entrenador guardó jugadores para enfrentar a Central. A Central le alcanza con el empate para finalizar en la primera colocación del Grupo H.
