El presidente Javier Milei afirmó que la economía comienza a mostrar señales de expansión, mientras el Gobierno busca sostener el superávit fiscal en un contexto de caída de la recaudación y recortes en el gasto no indexado.
El presidente Javier Milei declaró que “a pesar de los shocks negativos, la economía empieza a mostrar señales de expansión”. La declaración se produjo durante un evento en el Malba, donde también reconoció explícitamente su intención de buscar la reelección. “No solo voy a terminar este mandato sino que voy a aplicar a otro si creo que hice las cosas bien. Después, decidirá la gente”, dijo en una entrevista a Neura.
El último dato oficial del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC registró subas del 5,5% interanual, un incremento del 3,5% respecto a febrero y un 0,4% en la tendencia-ciclo. Los sectores con mayor crecimiento fueron Pesca (+30,9%), Agro (+17,9%), Minería (+16,3%) y Manufacturas (+4,6%).
El Gobierno espera un segundo semestre positivo, con proyecciones de crecimiento del PBI del 2,8% según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, 3,5% según el FMI y 3,6% según el Banco Mundial. Sin embargo, la recaudación fiscal debe recomponerse para sostener el superávit.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que “no hay margen para más motosierra” y que “tenemos que recaudar más. Seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil porque estamos en un nivel de gasto a nivel de Tesoro de 15 puntos del PBI (aproximadamente 14,1% en abril). Es el nivel de gasto que había en los ’90 y 10 puntos menos que el pico de hace unos años”.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) proyectó que, si los ingresos tributarios nacionales suben un 3% real interanual, no habría necesidad de ajuste y el gasto no indexado podría aumentar un 6,5%. En cambio, si los ingresos tributarios tienen una variación nula pero los no tributarios suben un 8% (por ejemplo, mediante privatizaciones), se podría mantener el gasto primario no indexado constante.
Para alcanzar la meta de superávit primario del 1,4% del PBI acordado con el FMI, el IARAF advierte que, si la recaudación cae un 2,9% real interanual en 2026, el gasto primario no indexado debería reducirse un 6,2% anual en términos reales. Dado que ese gasto ya cayó un 8,6% en el primer cuatrimestre, el ajuste restante implicaría una baja del 5,1% en los últimos ocho meses del año.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) se ubicó en 1,99 puntos en abril de 2026, un 1,6% menos que en marzo (2,02 puntos), y acumula una caída del 19,2% en lo que va del año. Es el nivel más bajo de toda la gestión.
