La implementación de la nueva ley de Seguridad Privada en Santa Fe logró una disminución del 30% en llamadas falsas al 911 y redujo el tiempo de respuesta en emergencias.
La implementación de la nueva ley de Seguridad Privada comenzó a mostrar sus primeros resultados en Santa Fe. Según datos oficiales, las llamadas al 911 originadas por alarmas fallidas o activaciones sin incidentes reales disminuyeron un 30% en toda la provincia durante los primeros cinco meses de vigencia de la norma.
La reducción equivale a 15.659 comunicaciones menos que en el mismo período del año anterior y permitió optimizar el uso de patrulleros, mejorar el patrullaje preventivo y reducir los tiempos de respuesta ante emergencias reales.
De acuerdo con la información difundida por el gobierno provincial, hasta fines de mayo de 2025 se habían registrado 48.610 llamados vinculados a alarmas privadas. En igual período de 2026, la cifra descendió a 32.951.
Menos falsas alarmas, más recursos disponibles
Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad destacaron que uno de los principales objetivos de la ley era reducir la cantidad de intervenciones policiales generadas por alarmas que finalmente no requerían asistencia.
Antes de la sanción de la norma, las alarmas privadas representaban cerca del 30% de las intervenciones policiales. En la mayoría de los casos, los móviles llegaban al lugar y comprobaban que no existía ninguna situación de riesgo.
El subsecretario de Emergencias 911, Pablo Polito, afirmó: «Esta ley ha sido una herramienta fundamental que nos permitió optimizar los recursos policiales en la calle, reduciendo un 30% las llamadas por falsas alarmas o alarmas no deseadas».
Mejoraron los tiempos de respuesta
La disminución de llamados improcedentes también impactó en los tiempos de atención de las emergencias. Según los datos oficiales, durante junio del año pasado el tiempo promedio de respuesta del sistema era de 7 minutos y 15 segundos. Actualmente ese indicador se ubica en 6 minutos y 15 segundos.
«Reducir un minuto el tiempo de respuesta es sumamente importante porque nos permite llegar más rápido a las urgencias y emergencias», sostuvo Polito.
Qué cambió con la nueva ley
La ley de Seguridad Privada fue aprobada por la Legislatura santafesina en noviembre de 2025 y reemplazó una normativa vigente desde 1991. El objetivo fue actualizar la regulación de un sector que creció significativamente durante las últimas décadas y establecer nuevas reglas para las empresas dedicadas al monitoreo y la vigilancia.
Uno de los cambios centrales fue la incorporación de protocolos obligatorios para verificar las alertas antes de derivarlas al sistema 911. De esta manera, las empresas deben realizar comprobaciones previas para evitar que activaciones accidentales o errores técnicos generen intervenciones policiales innecesarias.
La subsecretaria de Articulación y Enlace con el Sector Privado, Karina Chumpitaz, destacó que la aplicación de estos procedimientos permitió mejorar la coordinación entre las compañías de monitoreo y el sistema de emergencias.
Los primeros resultados
Desde el gobierno provincial señalaron que los primeros meses de vigencia de la ley muestran un impacto tanto en la reducción de llamados improcedentes como en la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad. La disminución de falsas alarmas permitió liberar recursos para tareas preventivas y para la atención de situaciones que efectivamente requieren una respuesta policial.
En ese sentido, la provincia considera que la nueva normativa modernizó el funcionamiento del sector de seguridad privada y mejoró la articulación con el sistema público de emergencias.
