El Fondo Monetario Internacional recomendó unificar los sistemas previsionales y avanzar hacia un esquema contributivo, mientras que la Constitución provincial de Santa Fe establece un sistema de reparto solidario de carácter público. La caída de la natalidad agrava la crisis del sistema.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ratificó en su último reporte que el sistema previsional argentino es fiscalmente insostenible debido a debilidades estructurales que debilitan los incentivos para aportar y generan presiones fiscales persistentes. El gasto en haberes representa aproximadamente el 45% del presupuesto nacional y se prevé que aumente a medida que las presiones demográficas se intensifiquen.
El organismo multilateral plantea unificar los sistemas previsionales; el de Santa Fe tiene rango constitucional. La Constitución de Santa Fe establece en su Artículo 24 que la Caja de los empleados públicos «se financia mediante un mecanismo de reparto solidario de carácter público. Las jubilaciones y pensiones son móviles. La administración está a cargo de un órgano intransferible. La sustentabilidad del sistema se asegura mediante acciones progresivas, equitativas y razonables».
Los principales problemas identificados por el FMI son la fragmentación (existen más de 200 regímenes diferentes), la débil relación entre aportes y beneficios, y el uso recurrente de moratorias que desdibujan la distinción entre pensiones contributivas y no contributivas.
El FMI estableció como meta estructural (structural benchmark) el desarrollo de un plan de reforma para fines de diciembre de 2027. Las recomendaciones específicas incluyen integrar la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y las pensiones básicas en un pilar no contributivo unificado financiado por rentas generales, mantener el SIPA como un sistema puramente contributivo para mejorar la transparencia, y fortalecer el vínculo entre aportes y beneficios: pasar de un umbral rígido de 30 años de aportes a un esquema de devengamiento proporcional de derechos.
El organismo propone ampliar la base de contribuyentes: reducir la informalidad laboral y aumentar los requisitos de contribución para los regímenes tributarios simplificados. El gobierno central coincide en la necesidad de la reforma, pero sostiene que debe ser secuenciada: primero debe aumentar la formalidad laboral (apoyada por la reciente Ley de Modernización Laboral) y luego avanzar con la reforma previsional y tributaria.
El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) advirtió en un nuevo informe que «los nacimientos cayeron casi a la mitad en una década». Según las estadísticas vitales del Ministerio de Salud nacional, entre 2003 y 2015 nacían en promedio aproximadamente 737 mil niños por año; en 2024 nacieron 413 mil niños, lo que representa una caída del 44%.
Idesa señaló que «en los sistemas de reparto, los adultos pagan las jubilaciones de los mayores con la expectativa de que los niños paguen sus jubilaciones cuando ellos sean los potenciales beneficiarios. Pero si hay cada vez menos niños, el esquema de reparto deviene no sustentable. La caída de la natalidad acelera la crisis previsional».
El centro de estudios también indicó que «en lugar de seguir contratando inercialmente más docentes, el foco debe estar en modernizar las reglas del trabajo docente para priorizar el objetivo de aumentar la calidad de la educación».
