Las clases en el jardín de infantes Nº 261 Paulo Freyre, de Cabal y La República, en Empalme Graneros, siguen suspendidas tras la denuncia de abuso sexual de un niño de 4 años. El portero señalado permanece detenido a disposición de la fiscal Antonela Valente.
Las clases en el jardín de infantes Nº 261 Paulo Freyre, ubicado en Cabal y La República, en Empalme Graneros, continuarán suspendidas luego de los incidentes registrados ayer tras una denuncia por presunto abuso sexual de un niño de 4 años, en la que estaría involucrado un portero de la institución.
El portero señalado como responsable permanece detenido a disposición de la fiscal Antonela Valente, de la Unidad Especializada en Delitos contra la Integridad Sexual. Fuentes de la investigación indicaron que aún quedan tareas investigativas pendientes, que hasta el momento hay una denuncia presentada y que se evalúan distintos elementos, entre ellos la recepción de más testimonios, para determinar si existen pruebas suficientes para imputar al sospechoso.
La secretaria de Gestión Territorial del Ministerio de Educación de Santa Fe, Daiana Gallo Ambrosis, declaró este jueves a LT8 que “hoy las clases seguirán suspendidas, pero se trabajará en reuniones con los equipos escolares y con las familias. Ayer, dialogamos con familias y escuchamos sus testimonios. Y hoy haremos lo mismo. Esto recién comienza”.
“Nos enteramos de este problema ayer muy temprano. Cuando el equipo directivo concurrió al establecimiento ya encontró el desmadre de las familias con respecto al asistente escolar. Lo que se vivió no fue para nada grato. Por un lado, para la familia que denunció la situación del niño, donde ya interviene la Justicia, y por el otro la situación de violencia que se dio en el jardín que no podemos permitir”, agregó.
Consultada sobre si las clases podrían retomarse con normalidad mañana o el martes tras el feriado nacional del lunes, Gallo Ambrosis afirmó: “Esto es un día a día. Haremos una evaluación exhaustiva porque hubo una pérdida de confianza en la comunidad educativa, con lo cual hay que ir trabajando con la familia del niño que denuncia y con las otras, y con las docentes. La idea es que cuando vuelvan las actividades, tengamos la seguridad de poder desarrollar una jornada normal”.
Acerca de la situación del asistente escolar señalado por los padres, la funcionaria reiteró que “se abrió un sumario administrativo, que es la investigación que puede hacer el ministerio y por el cual fue apartado del cargo indefinidamente. Eso implica un proceso que al final determinará una sanción. No sabemos ahora cuál será. Primero hay que encontrar verosimilitud en la denuncia para sancionarlo desde lo administrativo”. “Pero al haber una denuncia penal, eso es lo que prima. Nosotros vamos a colaborar con la justicia en todo lo que necesite para dilucidar todo lo que ocurrió”, agregó.
Sobre antecedentes previos, Gallo Ambrosis mencionó que “hubo caso previo en abril. Hubo un altercado entre esta persona con una mamá que denunció que le gritó a su hijo. Eso lo tenemos constatado con el acta que se labró en ese momento en el jardín. Se pidieron las disculpas, se avanzó y dialogó, pero eso dista muchísimo de la acusación de ayer”.
“Mientras esperamos que la justicia avance, estamos revisando la dinámica escolar que hacemos cuando pasan estas situaciones. En las instituciones está pautado quién cuida en los recreos, quienes reciben a los niños y niñas y cómo funciona cada establecimiento. Eso lo estamos revisando en el Jardín. Eso para ver cuándo pudo haber ocurrido el abuso. Nunca podemos desestimar una denuncia de un niño. Lo que hacemos es preventivo. No podemos dejar a la persona denunciada en el jardín. Por eso se lo apartó, se le inició un sumario administrativo, pero eso no quiere decir que sea culpable, pero ese es el proceso que tenemos cuando pasa algo así en las escuelas”, concluyó.
