Un repaso por la historia de los pilotos argentinos en la Fórmula 1, desde Onofre Marimón hasta Franco Colapinto, y la constante de ocupar el rol de segundo piloto en sus equipos.
La historia de los pilotos argentinos en la Fórmula 1 está marcada por una constante: la de ocupar el rol de segundo piloto en sus equipos. Desde Onofre Marimón, que secundó a Juan Manuel Fangio en Maserati en 1953, hasta Franco Colapinto, que en 2025 ha debido ceder posiciones ante Pierre Gasly en Alpine, la condición de número dos ha sido recurrente.
Carlos Reutemann, quien debutó en 1972 en Brabham como segundo de Graham Hill, logró convertirse en número uno en 1973 y 1974, pero luego volvió a ser segundo en Ferrari (1977) y Lotus (1979), y por contrato en Williams (1980). En 1981 desobedeció una orden de equipo en Jacarepaguá, como lo reflejó el cartel “JON-REUT”, y peleó el campeonato hasta la última fecha en Las Vegas.
Ricardo Zunino, que debutó en 1979 en Brabham, fue segundo piloto de Nelson Piquet. Según declaró a La Capital, en esa época ser el número dos implicaba recibir menor atención en pista y autos con motores viejos. Pese a ello, terminó en puntos en cuatro de sus primeros cinco grandes premios.
Otros argentinos como Norberto Fontana (1997, Sauber), Esteban Tuero (1998, Minardi) y Gastón Mazzacane (2000, Minardi; 2001, Prost) también ocuparon el rol de segundo piloto. Franco Colapinto, en su condición de rookie, ha enfrentado órdenes de equipo en Zandvoort, Monza, Austin y Barcelona, donde obedeció la instrucción de dejar pasar a Gasly.
