El chancho decorativo del minimarket La Granja de Orson, ubicado en Tucumán e Iriondo, fue devuelto sano y salvo tras una búsqueda en redes sociales. Los responsables dejaron una carta de disculpas.
Finalmente, después de una búsqueda que involucró a medios de comunicación y redes sociales, el chancho del minimarket La Granja de Orson, en Tucumán e Iriondo, fue devuelto sano y salvo. Sus captores dejaron junto al muñeco una carta pidiendo perdón por el robo.
La figura había desaparecido días atrás y desde el comercio decidieron recurrir a las redes sociales con un pedido: que quien se lo llevó lo devuelva. El mensaje comenzó a circular entre clientes y vecinos, que lamentaron la ausencia de una pieza que formaba parte del paisaje del barrio.
Finalmente, el local compartió en redes sociales que su tradicional muñeco había sido devuelto y ya se encontraba ubicado nuevamente en su lugar. Además, compartieron una imagen donde se ve que los captores dejaron una nota y una figurita del exfutbolista Javier Mascherano.
Qué decía la nota
«Disculpe señor kiosquero. No fue un robo de mala intención», empieza la nota escrita a mano y pegada en el pecho de Orson, el cerdo que protege la entrada del local.
«Estábamos un poco excedidos de alcohol y nos pareció buena idea llevar a pasear a Orson. Se divirtió y ahora vuelve a casa», continúa el escrito y concluye: «No, en serio, mil disculpas. Estamos arrepentidos somos buenos pibes, lo hicimos como una travesura, nos equivocamos».
Cómo fue el robo
El local compartió imágenes registradas con las cámaras de vigilancia. Allí se vio como dos jóvenes encapuchados tomaron a Orson y corrieron hacia un auto que los esperaba en la esquina.
Ante el robo, la cuenta @lacasadelpasacalle – vecina del barrio – decidió hacer pública la situación y pedir colaboración para recuperar la figura. «Nuestro amigo necesita ayuda. Unos chicos malos se lo llevaron en contra de su voluntad y seguro nos está extrañando mucho. Ayudanos a encontrar a Orson, cualquier dato va a ser útil para volver a reencontrarnos», escribieron.
La publicación comenzó a compartirse entre vecinos y clientes, que acompañaron el pedido con mensajes para que el personaje vuelva a ocupar su lugar habitual frente al almacén.
