El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz absolvió a tres de los cuatro exjefes de la Armada acusados por el hundimiento del ARA San Juan y condenó al excapitán de navío Claudio Villamide a tres años de prisión en suspenso.
El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz absolvió este miércoles a tres de los cuatro exjefes de la Armada acusados por el hundimiento del submarino ARA San Juan, ocurrido en noviembre de 2017. El único condenado fue el excapitán de navío Claudio Villamide, quien recibió una pena de tres años de prisión en suspenso.
Los absueltos por unanimidad fueron Luis López Mazzeo (Contralmirante), Héctor Alonso (Capitán de navío) y Hugo Correa (Capitán de fragata). El tribunal consideró que la Fiscalía no demostró un vínculo directo de causalidad entre sus decisiones y el naufragio. Según fuentes judiciales, se entendió que Alonso y Correa no tenían dominio del hecho al no estar en la cadena de mando, mientras que López Mazzeo no era responsable del contralor del submarino.
El veredicto puso fin al debate oral iniciado el 3 de marzo de 2026 en Río Gallegos, que buscaba determinar responsabilidades penales en la tragedia que costó la vida de los 44 tripulantes.
Previamente, las querellantes representantes de familiares de las víctimas denunciaron «presión mediática» hacia los jueces. En un comunicado, señalaron que medios nacionales publicaron artículos que reproducen argumentos de las defensas, lo que consideraron una estrategia para instalar que «no se sabe qué pasó» con el submarino. Rechazaron esa postura y afirmaron que «es falso».
Las abogadas recordaron que la prueba reunida durante la investigación fue analizada en distintas instancias: el procesamiento de los acusados se dictó en enero de 2020, fue confirmado por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia en noviembre del mismo año, y el Consejo de Guerra de la Armada Argentina consideró que existían elementos suficientes para destituir a oficiales superiores. «No hace falta una prueba nueva. Hace falta que el Tribunal no ceda ante la presión», sostuvieron.
También cuestionaron la estrategia defensiva, indicando que las explicaciones cambiaron a lo largo de ocho años: desde una supuesta apertura accidental de una válvula hasta atribuir responsabilidades a la tripulación. «Todo, menos hacerse cargo de sus actos y de sus omisiones», afirmaron.
Finalmente, aclararon que el proceso «no es contra la Armada Argentina», sino que busca determinar responsabilidades por la muerte de los 44 tripulantes. «Este juicio no es contra la Armada Argentina. Es por 44 hombres de la Armada Argentina que perdieron la vida por decisiones y omisiones de sus superiores», señalaron.
