El 9 de julio de 1991, Newell’s Old Boys derrotó a Boca Juniors por penales en la Bombonera y se coronó campeón del fútbol argentino, en un partido que modificó la organización de los torneos domésticos.
El 9 de julio de 1991, Newell’s Old Boys se impuso a Boca Juniors en la Bombonera, en un partido definido por penales, y obtuvo el título de campeón de la temporada del fútbol argentino. El encuentro se disputó bajo una lluvia intensa que dejó el campo de juego en mal estado.
Hasta ese momento, el campeón se definía mediante una final de ida y vuelta entre los ganadores del Torneo Apertura y del Torneo Clausura. Tras esta final, la Asociación del Fútbol Argentino modificó la reglamentación: a partir de entonces, los equipos que obtuvieran el Apertura o el Clausura serían considerados campeones directamente.
La serie final constó de dos partidos. El primero se jugó el 6 de julio en Rosario, donde Newell’s ganó 1-0 con gol de Eduardo “Toto” Berizzo de cabeza. En la revancha, Boca Juniors igualó la serie al vencer por el mismo marcador, con gol de Gerardo Reinoso sobre el final del partido.
Con el marcador global empatado, se disputó un alargue. Durante el tiempo extra, Juan Simón y Cristian Domizzi fueron expulsados por agresión mutua. La definición se resolvió mediante tiros desde el punto penal.
El árbitro Francisco “Pancho” Lamolina no sancionó un penal reclamado por Newell’s por una falta a Mauricio Pochettino, a quien le fue arrancada la camiseta dentro del área.
En la tanda de penales, el arquero Norberto Hugo Scoponi atajó los remates de Alfredo Graciani y Claudio Rodríguez. Para Newell’s convirtieron Berizzo y Juan Manuel Llop. Por Boca Juniors anotó Blas Armando Giunta, y Julio “El Negro” Zamora también marcó. El penal decisivo de Walter Pico se estrelló en el travesaño, lo que dio el título a Newell’s.
Tras el error de Pico, Scoponi corrió hacia sus compañeros y se arrojó al barro de la Bombonera para celebrar con Llop. Los hinchas de Newell’s presentes en el estadio festejaron el campeonato.
