Federico Molinari, ex gimnasta olímpico nacido en Rosario, fue condenado a 1 año y 8 meses de prisión en suspenso por grooming contra una alumna de 15 años en su gimnasio de Don Torcuato, provincia de Buenos Aires.
Federico Molinari, ex gimnasta nacido en Rosario que en 2012 se convirtió en el primer argentino en llegar a una final olímpica en anillas, fue condenado a 1 año y 8 meses de prisión en suspenso por el delito de grooming contra una alumna de su gimnasio en Don Torcuato, partido de San Isidro, provincia de Buenos Aires, donde se desempeñaba como entrenador. El ex deportista envió entre 2021 y 2022 mensajes de tono sexual a una adolescente que entonces tenía 15 años.
La jueza Mariela Quintana, titular del Juzgado Correccional 3 de San Isidro, impuso a Molinari pautas de conducta y obligaciones, entre ellas someterse a tratamiento psicológico y la prohibición de acercarse a la víctima y a su familia.
“Estamos muy contentas con la sentencia. Si bien se podría decir que la pena impuesta es simbólica, el fallo reconoce los hechos. La verdad salió a la luz. La víctima siempre fue clara en su relato. Molinari la quiso manipular y seducir. Utilizó el ámbito virtual para seducirla”, declaró la abogada María Emilia García Márquez, representante de la denunciante y de la víctima, quien había solicitado una pena de dos años y medio de prisión.
La investigación estuvo a cargo del fiscal Gonzalo Acosta y se inició en mayo de 2023 a partir de la denuncia de la madre de la víctima, quien era alumna en una de las escuelas de gimnasia que dirige el atleta olímpico de 41 años junto a su pareja, la entrenadora Paula Cancio. En la causa se recopilaron pruebas de mensajes de contenido sugestivo que Molinari envió a la adolescente a través de Instagram. En algunos mensajes, el entrenador le pedía que activara el “modo efímero” de la plataforma, función que borra automáticamente las conversaciones, solicitud que quedó registrada en los chats que la madre adjuntó como prueba a la fiscalía.
El 18 de mayo de 2023, cuando la denuncia se hizo pública, Molinari difundió un comunicado dirigido a familiares, amigos, conocidos, alumnos y padres. En ese texto señaló: “Es importante aclarar que (la denuncia por grooming) no implica ningún tipo de abuso ni contacto físico con la menor, sino que hace referencia a aparentes mensajes míos inapropiados”. Y agregó: “De todas formas, niego enfáticamente haber remitido mensaje alguno con contenido o sentido sexual. Siempre tuve un cordial vínculo con la alumna y los contactos que he mantenido con ella han estado destinados a acompañarla y levantarle el ánimo en momentos difíciles que ha tenido. Lamentablemente, la realidad ha sido tergiversada”. La Justicia interpretó lo contrario.
Entre los mensajes que integran el expediente, la jueza consideró acordes a la denuncia de grooming frases como: “Cómo agitaste al público, te llevaste todas las miradas, incluso la mía” y “¿Querés que te cuide un día de estos? Creo que me animo”. En otros mensajes, el entrenador describía a la menor como “hecha un fuego” y admitía que cuando la viera en el gimnasio se iba “a poner rojo como un tomate”.
La víctima dejó la actividad deportiva en 2021. En medio de un tratamiento psicológico, relató los motivos reales que la llevaron a abandonar el entrenamiento. Su madre encaró a Molinari y, según su denuncia, el ex olímpico le propuso cambiar de entrenadora y darle un trato especial a la menor a cambio de que el episodio no trascendiera. No obstante, de acuerdo al relato de la mujer, su hija fue relegada y excluida de competencias para las que ya se había clasificado.
Molinari renunció a la Federación Bonaerense de Gimnasia y a la Confederación Argentina de Gimnasia (CAG). La abogada García Márquez destacó “la pasividad que tuvieron los organismos de contralor cuando tomaron conocimiento de los hechos” y reclamó que las instituciones deportivas actúen con mayor celo ante situaciones similares, porque “no se pueden naturalizar estas prácticas”.
Una amplia trayectoria deportiva
Federico Molinari nació en Rosario en 1984, pero se crió y formó deportivamente en la ciudad santafesina de San Jorge, donde sus padres eran entrenadores de gimnasia del Club Atlético San Jorge. En 1997, con 13 años, participó del Campeonato Sudamericano en Santiago de Chile, donde obtuvo tres medallas de bronce y una de plata. En 1999 fue becado por la Secretaría de Deportes de la Nación y a partir de 2002 se radicó en Buenos Aires para entrenar en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD).
En 2008 logró el 6º puesto en paralelas en la Copa del Mundo de Moscú, el 4º en anillas en la Copa del Mundo de Barcelona y dos medallas en el Panamericano de Especialistas en Rosario, además del Premio Olimpia de plata en gimnasia. Un año después participó en el Campeonato Mundial de Gimnasia de Londres y logró que por primera vez la gimnasia argentina llegara a la final del All Around en un mundial. En 2010 fue calificado como gimnasta de clase mundial por la Federación Internacional de Gimnasia, ganó la medalla de bronce en anillas en el Pre-panamericano de Guadalajara y clasificó en el puesto 24º en el Campeonato Mundial de Róterdam en anillas. En 2011 obtuvo el 8º puesto en la Copa del Mundo de Gante (Bélgica), el 5º en anillas en la Copa del Mundo de Ostrava y el 8º en los Juegos Panamericanos de Guadalajara. El 28 de julio de 2012 debutó en los Juegos Olímpicos de Londres, donde clasificó para la final de anillas y obtuvo el octavo puesto, recibiendo un diploma olímpico.
