El ministro de Economía, Luis Caputo, y la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, anunciaron modificaciones al proyecto de Ley de Inocencia Fiscal que será enviado al Congreso Nacional.
El Gobierno presentó esta tarde el nuevo proyecto de la Ley de Inocencia Fiscal que enviará al Congreso Nacional, con el objetivo de formalizar los ahorros en dólares que se encuentran fuera del sistema financiero.
La presentación estuvo a cargo del ministro de Economía, Luis Caputo, y de la secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzabal Murphy, junto a contadores y tributaristas que recomendaron cambios a la ley aprobada en diciembre último. El funcionario adelantó que el proyecto se enviará mañana al Poder Legislativo.
“Hay más de 4 veces la cantidad de depósitos en dólares metidos en el colchón. Hay US$170.000 millones”, precisó Caputo en base a estimaciones del Banco Central (BCRA). Y agregó: “Tampoco nos sirve como país que estén debajo del colchón. Necesitamos que la economía crezca y necesitamos recaudar más”.
El titular del Palacio de Hacienda indicó que tener los dólares debajo del colchón “es muy mal negocio”. “Pierden valor, aunque la gente no lo crea”, dijo, y sumó que el objetivo del Gobierno es aumentar el nivel de inversión. “Necesitamos que (los dólares) se vuelquen al sistema financiero para que el país crezca nuevamente, genere mayores recursos y genere un mayor superávit que nos permita seguir bajando impuestos”, afirmó.
Caputo aclaró que la esencia de la ley sigue siendo la misma: permitir a la gente formalizar sus ahorros en el sistema financiero. “El espíritu de la ley no cambia absolutamente en nada. El objetivo sigue siendo permitirle a la gente que en el pasado se vio forzada a informalizar sus ahorros, porque estaba prohibido el acceso libre a la compra de dólares e incluso penado, que esos ahorros puedan ser formalizados en el sistema bancario sin ninguna penalidad”.
Por su parte, Ibarzabal Murphy señaló que los cambios en la ley “apuntan a robustecer la seguridad jurídica del régimen” y a “brindar la confianza suficiente para que los ciudadanos se animen a ingresar”.
Las principales modificaciones incluyen: ampliación del universo de contribuyentes al Régimen Simplificado de Ganancias, eliminando topes patrimoniales y de ingresos; ajustes en la definición de discrepancia significativa; inversión de la carga probatoria hacia ARCA; y restablecimiento de la presunción con reintegro de intereses en un plazo no mayor a 45 días hábiles.
