El 2 de agosto de 1926, la edición de El Litoral informaba sobre varios intentos de cruzar el Canal de la Mancha a nado, entre ellos el de la nadadora estadounidense Clarabelle Barret.
El 2 de agosto de 1926, la edición de El Litoral informó desde Dover sobre el inicio del cruce del Canal de la Mancha a nado por parte de la nadadora estadounidense Clarabelle Barret. Según los cables, las condiciones eran favorables y, después de cinco horas de esfuerzo, había recorrido aproximadamente la mitad del trayecto, manteniendo un ritmo cercano al récord.
La información indicaba que Barret avanzaba con grandes perspectivas de éxito. Sin embargo, la edición del día siguiente reportó que la nadadora no logró completar la hazaña.
En paralelo, otro nadador, George Bewster, también había comenzado el desafío. Este hecho reflejaba el creciente interés internacional por una de las pruebas de resistencia más exigentes de la época.
