La empresa Goldmund SA, controlante de la marca Peabody, desmontó su planta en La Tablada, despidió a un tercio de su plantilla y abrió un concurso preventivo de acreedores. La compañía pasará a importar productos desde Asia y a fabricar parte en Paraguay.
La empresa Goldmund SA, controlante de la marca de electrodomésticos Peabody, cesó su producción local y reestructuró su operación. La planta ubicada en La Tablada, partido de La Matanza, fue desmontada y su maquinaria trasladada a un depósito en San Martín. Las oficinas administrativas se mudaron a la avenida Cabildo, en la Ciudad de Buenos Aires.
La compañía abrió un concurso preventivo de acreedores el 20 de abril. La sindicatura verificó que la planta ya no tiene capacidad instalada para fabricar. La empresa abandonó su esquema industrial y pasará a comercializar productos importados de Asia y fabricados en Paraguay bajo el régimen de maquila.
En mayo se registraron 10 despidos, la mayoría de trabajadores encuadrados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). En junio, otros 12 mediante retiros voluntarios que demandaron casi 89 millones de pesos en resarcimiento. La compañía no incorpora personal desde octubre de 2025. En 2023 contaba con alrededor de 350 empleados; al inicio del concurso tenía 158; y en junio, 111.
En su presentación judicial, la empresa explicó que parte de la fabricación ya había sido trasladada a Paraguay, principalmente en la línea de climatización. Sostuvo que producir en ese país resulta entre un 30% y un 35% más barato por menores costos laborales, beneficios fiscales y un esquema tributario más liviano. El dueño de la compañía, Dante Choi, había anticipado ese giro al afirmar que no pensaba volver a producir en el país.
Las ventas de la empresa mostraron una caída abrupta. En diciembre de 2025 vendió 62.545 unidades y facturó 3.360 millones de pesos. En mayo de 2026, las ventas gravadas fueron de 2.737,8 millones de pesos; en junio, de 1.324,5 millones, una baja superior al 52% en un mes. La empresa admitió en un informe que el precio promedio de los productos se redujo a la mitad en los últimos seis meses por presión del mercado.
Durante junio, la empresa registró ingresos por ventas por 824,3 millones de pesos y egresos por 2.326,3 millones, lo que arrojó un déficit operativo de 1.501,9 millones de pesos. Para sostener la operatoria, recurrió a financiamiento de corto plazo mediante préstamos y descuento de cheques, y afrontó pagos a proveedores locales y del exterior. El pasivo de la compañía asciende a alrededor de 40.000 millones de pesos.
