El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó este lunes un proyecto de reforma constitucional para crear un nuevo estado de excepción contra el crimen organizado y regímenes penitenciarios diferenciados, entre otras medidas de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT).
El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó este lunes (18.08.2026) un proyecto de reforma constitucional que busca crear un nuevo estado de excepción para combatir al crimen organizado y regímenes penitenciarios diferenciados, entre otras medidas que conforman la llamada Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT).
En un discurso a la prensa en el palacio presidencial de La Moneda, Kast afirmó: «Se requiere llevar ese combate al crimen organizado, al terrorismo, a nuestra Carta Fundamental. Por eso es que planteamos esta reforma, que va a tener discusión, evidente, pero es absolutamente necesaria». Además, pidió «pensar en Chile, en las familias chilenas, en las personas que se ven afectadas» y sostuvo: «Tenemos que avanzar en esta agenda».
El proyecto incluye la creación de una nómina de organizaciones criminales y terroristas, y forma parte de una agenda que contempla 9 proyectos de ley nuevos y otros 19 que se tramitan en el Congreso.
Kast señaló: «Cuando asumimos el gobierno lo hicimos enfrentando una de las mayores crisis de seguridad de la historia reciente en Chile. Una crisis que excede por largo un solo gobierno. Uno podría atribuirle a un gobierno toda la responsabilidad, pero no es así. Este fenómeno del crimen organizado transnacional, el tema del terrorismo, viene de larga data».
El nuevo estado de excepción propuesto podría aplicarse a zonas afectadas por delitos graves, en principio los 50 barrios ya intervenidos mediante despliegues policiales. Actualmente, el estado de excepción se renueva de forma ininterrumpida por el Congreso en cuatro provincias de las regiones de Araucanía y Biobío desde 2022 debido a reiterados episodios de violencia, y permite desplegar a los militares para el control del orden público, con más dotación y poderes para las Fuerzas Armadas.
Chile no es un productor de droga, sino un país de destino y una plataforma de distribución a Asia, Europa y Estados Unidos gracias a sus numerosos puertos. Durante los últimos años, el crimen organizado se ha asentado en el país a través de diversos negocios ilegales, lo que se ha convertido en una de las principales preocupaciones del Ejecutivo.
