El sismo registrado el lunes en Colombia causó al menos 240 fallecidos, 1.300 heridos y daños en infraestructura en varias regiones. El Gobierno declaró el desastre nacional y continúan las labores de búsqueda de sobrevivientes.
Un terremoto de magnitud significativa sacudió Colombia el lunes a las 7:34, afectando a las ciudades de Bogotá, Medellín y Cali, entre otras. El balance oficial reporta al menos 240 fallecidos, 1.300 heridos y 2.700 desaparecidos. El sismo provocó daños en viviendas, hospitales, autopistas y aeropuertos, dejando incomunicada gran parte del país. El transporte público y la actividad aérea permanecen suspendidos en varias zonas.
Las mayores consecuencias se registran en los departamentos de Valle del Cauca, Caldas, Chocó y Risaralda, donde los equipos de emergencia trabajan en estructuras colapsadas. El Gobierno de Colombia declaró el desastre nacional. Según cifras oficiales, 1.575 viviendas resultaron dañadas, 37 fueron destruidas en su totalidad y 61 edificios residenciales colapsaron. El sistema sanitario también fue afectado; el Hospital Universitario del Valle sufrió un colapso parcial.
En relación con el volcán Puracé, se informó que emitió cenizas y gases, aunque las autoridades indicaron que la actividad fue independiente del terremoto. No obstante, la cadena volcánica Los Coconucos, en el Cauca, mantiene una marcada inestabilidad.
Las ciudades de Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja. Se reportan siete aeropuertos con operaciones suspendidas y 86 edificios colapsados. En Pereira, las autoridades declararon toque de queda como medida excepcional; 16 personas quedaron atrapadas en el sistema de transporte por cable durante el temblor. Las telecomunicaciones están colapsadas, por lo que se activó un esquema de radioteléfonos.
En Cali, el alcalde Alejandro Eder informó que la ciudad enfrenta una alta presión hospitalaria, con 380 heridos y al menos 10 centros de salud que suspendieron operaciones. Equipos de búsqueda y rescate procedentes de Bogotá y Medellín trabajan en la zona con caninos especializados y drones. El alcalde Eder también ordenó la militarización de toda Cali y decretó toque de queda ante amenazas de saqueos mientras continúan las tareas de rescate.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, viajó a Quibdó, en el departamento de Chocó, para expresar su solidaridad con la región. Se comprometió a subsidiar a al menos 1.300 familias afectadas por la emergencia.
El Gobierno argentino, a través del canciller Pablo Quirno, ofreció asistencia a Colombia. Quirno manifestó en redes sociales: “Nos encontramos en contacto con las autoridades colombianas, a quienes hemos transmitido la disposición de la Argentina para brindar la asistencia que resulte necesaria”.
