El Ejecutivo nacional evalúa destinar un 4% del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES como fondeo para créditos hipotecarios a largo plazo. Según un informe de IDESA, la medida podría generar hasta 100.000 empleos en la construcción y sectores vinculados.
El Gobierno nacional analiza un esquema para utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES como herramienta de fondeo de largo plazo para reactivar el crédito hipotecario y, con ello, la actividad de la construcción e inmobiliaria. Así lo admitió el ministro de Economía, Luis Caputo, aunque la iniciativa aún no tiene estado parlamentario.
El FGS administra un portafolio de activos de entre US$ 64.800 y US$ 75.000 millones, compuesto por bonos, acciones de empresas privadas y otros instrumentos. La Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) viene reclamando que parte de esos recursos se utilicen para apalancar a los bancos, de modo que puedan otorgar créditos a 20 o 30 años.
Según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), destinar el 4% del FGS a créditos hipotecarios permitiría recuperar los 63.000 empleos perdidos en la construcción desde noviembre de 2023, y generar alrededor de 100.000 puestos de trabajo adicionales entre directos e indirectos.
El informe indica que en el sector de la construcción se perdieron 63.000 puestos desde noviembre de 2023, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de la destrucción total del empleo privado registrado en el país durante ese período. La industria redujo 85.561 puestos formales desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
IDESA señala que la ruptura de los contratos en 2002 eliminó el crédito a largo plazo, y que los préstamos hipotecarios actuales son escasos, de corto plazo y onerosos. Como consecuencia, la tasa de propietarios cayó del 83% en 2004 al 75% en la actualidad, mientras que la de inquilinos aumentó del 17% al 25%.
El informe destaca que casi el 80% del FGS está invertido en títulos de deuda pública, y que la rentabilidad histórica del fondo ha sido baja. La propuesta de IDESA consiste en que el FGS no otorgue créditos directamente, sino que provea el fondeo a entidades bancarias públicas y privadas.
Los préstamos estarían dirigidos a familias que no sean propietarias de ningún inmueble, con plazos de amortización superiores a 20 años y una tasa de interés estimada en UVA más un 5%. El objetivo es que la cuota inicial mensual sea equiparable al valor de un alquiler promedio.
El marco legal vigente, según el artículo 74 de la Ley 24.241, habilita al FGS a invertir hasta cierto porcentaje en instrumentos con garantía hipotecaria, previa autorización de la Comisión Nacional de Valores.
IDESA calcula que, tomando como referencia el caso de Chile, por cada millón de dólares invertido en construcción de viviendas se crean 23 empleos anuales directos. Para recuperar los 63.000 empleos perdidos se requeriría una inyección de US$ 2.700 millones, equivalente al 4% de la cartera actual del FGS.
La inversión en vivienda genera un 50% adicional en empleo indirecto en ramas como la industria, el comercio y los servicios. De este modo, el uso del 4% del FGS podría generar alrededor de 100.000 puestos de trabajo totales adicionales.
