Un partido entre Independiente y Universidad de Chile por la Copa Sudamericana terminó en graves incidentes el 20 de agosto de 2025 en Avellaneda. Un hincha chileno cayó desde una tribuna y otro sufrió heridas de gravedad. La CONMEBOL sancionó a ambos clubes y la justicia argentina investiga el caso como tentativa de homicidio.
El 20 de agosto de 2025, el partido entre Independiente y Universidad de Chile por la Copa Sudamericana, disputado en el estadio Libertadores de América de Avellaneda, fue suspendido por graves incidentes. El hincha chileno Gonzalo Felipe Alfaro Erazo cayó desde la bandeja alta de la tribuna visitante, una distancia de aproximadamente 20 metros, y luego fue agredido por un grupo de personas. Otro hincha, Jaime Mora, sufrió hundimiento de cráneo, corte en la cabeza, pérdida de audición del 70% al 80% y fracturas en dos dedos.
Según el relato de testigos, los incidentes comenzaron en el primer tiempo cuando los hinchas de Universidad de Chile, ubicados en la tribuna Pavoni Alta, arrojaron piedras, agua y otros objetos a los hinchas de Independiente. En el entretiempo, lanzaron bombas de estruendo. Un grupo de hinchas de Independiente cruzó el campo y accedió a la tribuna visitante, donde agredió a los hinchas chilenos.
Constanza Catalina Cura Méndez, hincha de la Universidad de Chile, declaró que los hinchas de Independiente comenzaron con insultos y que luego intentaron invadir la tribuna visitante en el primer tiempo. También relató que, al salir del estadio, la policía los agredió y que en Puerto Madero los obligaron a permanecer en el suelo con las manos en la nuca.
Agustina Hanono, periodista e hincha de Independiente, afirmó que los hinchas chilenos arrojaron butacas y orina, y que se escuchaban fuertes golpes. Desde la popular, vio cómo los barras de Independiente atacaban a los visitantes con palos y piedras, y que los obligaban a desnudarse.
El sociólogo Diego Murzi, investigador del CONICET, sostuvo que el ataque se enmarca en la lógica del ‘aguante’ y en la defensa del territorio propio, y que la violencia en el fútbol argentino sigue siendo un problema central.
La CONMEBOL sancionó a Independiente con una multa de 250.000 dólares y su eliminación del torneo; a Universidad de Chile se le impuso una multa de 270.000 dólares. La APREVIDE impuso derecho de admisión por tiempo indeterminado a 41 barras de Independiente.
La UFI N°4 de Avellaneda, a cargo del fiscal Mariano Zitto, investiga el caso como tentativa de homicidio. El fiscal adjunto Sebastián González declaró que los hinchas chilenos rompieron las cámaras de seguridad del estadio antes del partido, lo que sugiere una posible planificación. Hay cinco personas identificadas con orden de captura nacional e internacional.
