El actor Quim Gutiérrez, de 45 años, reside junto a su esposa Paula Willems y sus dos hijos en una zona rural de ubicación no pública. La pareja decidió mudarse desde Madrid en busca de tranquilidad y privacidad.
Quim Gutiérrez lleva más de tres décadas vinculado a la actuación. Fuera de los rodajes, eligió construir una vida alejada del ritmo habitual de una figura pública. A sus 45 años, vive junto a su esposa, Paula Willems, y sus dos hijos en un entorno rural cuya ubicación no fue revelada.
La mudanza comenzó como una búsqueda de tranquilidad después de años residiendo en Madrid. Según declaró el actor a Vanity Fair, la idea inicial era encontrar una segunda residencia, pero el proyecto se transformó en su vivienda principal: “Empezamos con la idea de buscar una segunda residencia, pero al final se ha convertido en la primera”.
Ambos tenían una relación previa con los espacios naturales. Willems pasaba tiempo en el campo durante su infancia, y Gutiérrez también mantuvo ese contacto. “De alguna forma, ambos escuchábamos la llamada de los pájaros”, explicó sobre el momento en que consideraron seriamente el cambio.
La pareja decidió mantener en privado la ubicación de la casa. Allí viven con sus dos hijos y mantienen una separación entre la actividad profesional del actor y su rutina familiar. Gutiérrez señaló que en el pueblo casi nadie lo reconoce.
El actor comenzó su carrera a los 12 años en la serie catalana Poblenou. Luego estudió Humanidades en la Universidad Pompeu Fabra antes de regresar a la interpretación. Su papel en AzulOscuroCasiNegro le valió el Premio Goya al mejor actor revelación en 2007. Posteriormente participó en producciones como Primos, La cara oculta, Jungle Cruise y la serie El cuerpo en llamas.
En relación con el anonimato, Gutiérrez afirmó: “He ganado en privacidad y aislamiento, y a mí me ha ocurrido una cosa fantástica, que es que en mi pueblo no me conoce mucha gente”. También sostuvo que valora que los vecinos formen una opinión sobre él a partir del trato diario y no de sus personajes: “De nuevo, he descubierto lo que es caerle bien o mal a alguien por ti mismo y no por el hecho de que sepan quién eres”.
Al comparar la vida en el campo con la exposición pública en la ciudad, el actor admitió: “Sé que es un mal necesario, pero preferiría ser anónimo”.
