El presidente Javier Milei volvió a poner en agenda la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas. Analistas consultados por La Capital señalan que la decisión responde a factores internos y externos, entre ellos la posición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente Javier Milei retomó el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas durante un mensaje en cadena nacional el jueves pasado. La medida incluye un aumento de sanciones a empresas petroleras que operan en las islas.
El analista en política internacional Claudio Fantini, en declaraciones a La Capital, afirmó que la decisión del Gobierno responde a un “oportunismo” motivado por la necesidad de revertir el desgaste de la gestión y por la posición de Estados Unidos ante el Reino Unido.
Fantini señaló que el discurso de Milei implicó un cambio respecto de sus posturas previas sobre Malvinas. Recordó que el mandatario había abandonado políticas de Estado sostenidas por todos los gobiernos desde 1983. También mencionó que horas antes, en Chile, Milei elogió la dictadura de Augusto Pinochet, quien colaboró con los británicos durante la guerra de 1982.
El analista indicó que la “motivación interna” se relaciona con encuestas desfavorables y conflictos internos en el oficialismo. La “motivación externa” proviene de la posición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien cuestionó al Reino Unido por no apoyar operaciones militares contra Irán y evitó respaldar a Londres en el reclamo argentino.
Fantini advirtió sobre la volatilidad de las alianzas internacionales. Dijo que la posición de Trump podría cambiar si se adelantan elecciones en el Reino Unido o si el gobierno laborista adopta un alineamiento similar al de Tony Blair con George W. Bush.
En cuanto a las empresas petroleras afectadas, Fantini consideró que las inversiones continuarán. Sobre la relación bilateral, sostuvo que dependerá de la política británica y de la evolución del escenario político en Estados Unidos.
