El exfiscal rosarino Mariano Ríos Artacho fue imputado este martes como jefe de una asociación ilícita que desvió unos $425.000.000 de cuentas judiciales entre diciembre de 2017 y julio de 2024.
El exfiscal rosarino Mariano Ríos Artacho fue formalmente imputado este martes como jefe de una asociación ilícita dedicada al vaciamiento de cuentas bancarias judiciales entre diciembre de 2017 y julio de 2024. La maniobra se realizó mediante la confección de oficios apócrifos mientras se desempeñaba en el Ministerio Público de la Acusación (MPA). El desvío de fondos asciende a aproximadamente $425.000.000 a valores actualizados.
La audiencia imputativa fue encabezada por los fiscales Adrián Spelta y Carla Cerliani, de la Unidad Fiscal Especializada de Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos y Violencia Institucional. En la misma se detalló el esquema de defraudación pública, en el que Ríos Artacho utilizó su cargo para autorizar transferencias y cobros en efectivo sobre cuentas destinadas al resguardo de fianzas, cauciones y bienes secuestrados en causas penales.
La acusación de la Fiscalía describió una estructura con tres niveles de responsabilidad. En el nivel de jefatura y organización, Ríos Artacho emitía los oficios apócrifos y la logística de cobranza y movimiento de valores quedaba a cargo de Héctor M., Fabricio R., Gustavo C. y el abogado Emilio B. En el nivel de prestanombres y «cueva» financiera, otras siete personas fueron imputadas por prestar sus CBU, identidades o firmas comerciales para recibir transferencias o retirar efectivo en ventanillas bancarias.
El modus operandi combinaba la falsificación documental con la triangulación financiera. Ríos Artacho firmaba órdenes judiciales que autorizaban a los intermediarios a cobrar fondos bajo supuestas «reparaciones a las víctimas» o restituciones judiciales. Una vez cobrados los cheques o acreditadas las transferencias desde cuentas del Banco Municipal, los prestanombres realizaban transferencias de «retorno» hacia la cuenta personal del exfiscal o le entregaban el dinero en mano.
Ríos Artacho renunció al MPA a mediados de 2024 tras suspensiones legislativas por irregularidades vinculadas al manejo de vehículos de alta gama relacionados con causas narco y hechos de violencia. En la audiencia se presentó material probatorio que incluye el entrecruzamiento de más de 400 llamadas telefónicas entre Ríos Artacho y los organizadores de la banda, resúmenes bancarios que acreditan la ruta del dinero y registros migratorios que prueban viajes compartidos a Brasil y Uruguay.
Los delitos imputados a Mariano Ríos Artacho son: jefe de asociación ilícita, peculado, fraude a la administración pública y falsificación ideológica de documento público. A los otros 11 involucrados se los imputó como partícipes necesarios de las maniobras de peculado, fraude a la administración pública y falsificación ideológica.
