El condenado a perpetua Francisco «Fran» Riquelme fue imputado junto a otras diecisiete personas por continuar con la venta de drogas al menudeo en los barrios Ludueña y Empalme Graneros desde la cárcel federal de Marcos Paz. Entre los acusados se encuentra su hijo, Ezequiel Riquelme, de 19 años, y su abogado defensor, Martín Fabio Castillo.
El condenado a prisión perpetua Francisco «Fran» Riquelme fue imputado junto a diecisiete personas por seguir dirigiendo desde la cárcel la venta de drogas al menudeo en los barrios Ludueña y Empalme Graneros. La imputación fue realizada a lo largo de cuatro jornadas por los fiscales Mercedes Banchio, Marisol Fabbro, Marina Vigo y Diego Giro en el Centro de Justicia Penal.
Riquelme fue condenado a fines de mayo pasado por delitos cometidos por su banda cuando estaba preso en la cárcel de Piñero, entre ellos seis homicidios. Entre 2021 y 2022, la organización que lideró mantuvo un enfrentamiento con otro grupo criminal de barrio Ludueña. En esa causa hubo otros once condenados por participación en homicidios, balaceras, extorsiones y venta de drogas.
En la nueva investigación, los fiscales le atribuyen a Fran Riquelme liderar una formación que cometió delitos contra las personas, la seguridad y la administración pública desde enero de 2024 hasta la fecha en los barrios Empalme Graneros, Ludueña e Industrial. Según los acusadores, el objetivo era el control territorial y la consolidación de poder para la venta de drogas a baja escala en modalidad de microtráfico. «La banda se constituyó por un grupo de personas que actuaban en un acuerdo de voluntades estable, con un grado relevante de cohesión y organización interna», plantearon.
El abogado Martín Fabio Castillo, defensor de Riquelme, fue detenido el 31 de agosto en el barrio de Palermo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en Scalabrini Ortiz al 2400. Se le secuestraron dos celulares. Visitaba a Fran en el penal de Marcos Paz. Para los fiscales, «excediendo y abusando de su labor profesional» el letrado aprovechaba esos contactos para facilitar el contacto de su cliente con el exterior, permitía el envío de mensajes y triangulaba llamadas telefónicas para la coordinación de la banda.
Ezequiel Riquelme, hijo del recluso, fue detenido el 7 de agosto pasado en el barrio privado Condominios del Alto, en Ingeniero Thedy al 100 bis, frente al shopping Alto Rosario. Se lo ubica como organizador de la asociación ilícita y como el «canal directo» de transmisión de las directivas de su padre, con la administración central de la recaudación y la orden de pagos. «Todos los demás integrantes de la estructura respondían a sus órdenes directas», plantearon los acusadores. Padre e hijo sumaron el delito de comercio de estupefacientes agravado por la intervención organizada de más de tres personas.
Seis personas fueron acusadas como miembros de la banda y partícipes primarios de las actividades de comercio. Entre ellos figuran tres acusados de asesinato: Nicolás Gabriel Gramonte, Juan Cruz García y Yair Demarchi. A Gramonte se lo acusa de instigar el homicidio de Agustín Rosales, ocurrido el 20 de marzo del año pasado en barrio Industrial. García habría sido uno de los autores materiales y Demarchi un gatillero.
Otros integrantes imputados son Irina B., acusada de la administración y fiscalización del dinero de los kioscos; Pablo M. y Maximiliano G., quienes habrían tomado el control de los puestos de venta tras el arresto de Gramonte; y Kiara R., acusada de controlar el movimiento de los quioscos mediante cámaras de seguridad, gestionar líneas telefónicas y recibir alertas por WhatsApp de vecinos ante la presencia policial.
Como partícipes secundarios figuran Kevin E., Gabriel S., Xavier G. y Luciano G. Andrés «Plin» Acosta, ligado a la barra de Central y a Los Menores, fue sindicado como encargado de la guarda y custodia de armas. También se suman Priscila G., Alan G. y Tomás C.
