A una semana del inicio de la competencia, el área de Sostenibilidad y Legado, junto a ODESUR y el Comité Olímpico Argentino, recorre las sedes para observar la implementación de las acciones previstas. El objetivo es analizar los aspectos sociales y ambientales vinculados con la organización.
Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 tienen una duración de poco más de dos semanas, pero su impacto busca extenderse más allá de la última competencia. Mientras miles de atletas compiten en los escenarios construidos y renovados, detrás de cada sede se desarrolla un trabajo que apunta a que la experiencia deje herramientas para el futuro.
A una semana del inicio de la competencia, el área de Sostenibilidad y Legado, junto a los equipos de ODESUR y del Comité Olímpico Argentino, comenzó recorridas por las distintas sedes para observar cómo se están implementando las acciones previstas. En Rosario, el trabajo contó con el acompañamiento del rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci.
El objetivo, explicó Gerónimo Peñalva, responsable del área de Sostenibilidad y Legado de los Juegos, no es todavía hacer un balance de la competencia, sino analizar en territorio los aspectos sociales y ambientales vinculados con la organización.
“Estamos recorriendo cómo se trabajaron los aspectos sociales, ambientales fundamentalmente vinculados con sostenibilidad de los Juegos”, señaló Peñalva.
No todo lo que queda se puede tocar
Para Peñalva, una de las claves estuvo en entender que no había una única manera de abordar la sostenibilidad. Las mesas de trabajo permitieron conocer las particularidades de cada ciudad y adaptar las acciones a sus capacidades y experiencias previas.
“Más que diferencias creo que fueron riquezas que permitieron que, valga la redundancia, enriquezca más todo el trabajo”, explicó.
Cuando se habla del legado de un evento deportivo, las obras son probablemente la parte más visible. Los escenarios, las remodelaciones y el equipamiento permanecerán una vez que se apaguen las luces de la competencia. Pero para Peñalva hay otra dimensión que resulta igual de importante.
“Uno identifica el legado con la infraestructura, que es el legado tangible y que, por supuesto, es un legado importantísimo. Pero nosotros también apostamos al legado intangible”, señaló.
Ese legado intangible está relacionado con las capacidades que quedan instaladas en los municipios, las universidades y los equipos provinciales que participaron de la organización. El conocimiento adquirido durante estos Juegos puede convertirse en una herramienta para afrontar nuevos eventos internacionales y mejorar futuras experiencias.
En cuanto a la infraestructura, Peñalva explicó que las obras realizadas por obra pública y financiadas por CAF quedarán para la Provincia y los municipios, mientras que las mejoras realizadas en clubes continuarán a disposición de esas instituciones y sus usuarios.
Una responsabilidad que trasciende Santa Fe
Desde ODESUR, Irma Ruiz, presidenta de la Comisión de Sostenibilidad, destacó que el objetivo es conocer qué impacto dejan los Juegos en las comunidades y cómo se articulan los distintos actores que forman parte del evento.
“Para nosotros es fundamental todo este proceso, conocer el impacto que están dejando los Juegos para las comunidades y ver cómo de manera efectiva logran una alianza entre el gobierno y la comunidad”, sostuvo.
La mirada también contempla que el deporte puede funcionar como una herramienta para involucrar a la sociedad. Ruiz destacó las activaciones realizadas junto a la comunidad y la posibilidad de que los Juegos sean vividos más allá de quienes siguen una disciplina deportiva en particular.
En esa misma línea, Mabel Roca, presidenta de la Comisión de Sostenibilidad del Comité Olímpico Argentino, remarcó la importancia de medir el impacto ambiental de la competencia para que esa información también forme parte del legado.
La intención es que el trabajo realizado en Santa Fe 2026 pueda ser utilizado por ODESUR y por otras ciudades que en el futuro organicen competencias de características similares. Así, la experiencia no termina con estos Juegos, sino que puede transformarse en conocimiento para los próximos.
Medir la huella que dejan los Juegos
Hay una parte de ese proceso que todavía está pendiente: conocer con precisión el impacto ambiental de la competencia. Residuos generados, consumo de energía, utilización de agua y otros indicadores serán evaluados una vez finalizados los Juegos.
Matías Del Bueno, secretario de Ambiente de la Universidad Nacional de Rosario, explicó que los datos deben surgir de un estudio integral y no de mediciones parciales. “Los datos siempre se elaboran y se entregan con la finalización, con un estudio. Se compara con los esperados y eso se publica”, señaló.
Para Del Bueno, además de los indicadores ambientales, uno de los grandes desafíos será aprovechar la experiencia para fortalecer la educación en sostenibilidad y deporte, especialmente entre los jóvenes.
Una experiencia que también transforma
Para Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario, el legado de los Juegos también se construye desde la experiencia que atraviesan las ciudades y sus habitantes.
El rector destacó el impacto de la infraestructura, pero también la posibilidad de que escuelas, jóvenes y vecinos se involucren con una competencia que no quede limitada al público deportivo.
“Que no sea solo aquel que tiene algún interés con alguna disciplina en particular, sino que sea la sociedad en su conjunto la que pueda vivir la experiencia de los Juegos”, expresó.
Así, mientras los escenarios comienzan a proyectar su vida después de Santa Fe 2026, también queda otro patrimonio menos visible: personas y equipos que aprendieron, instituciones que trabajaron juntas y una experiencia que podrá ser tomada como punto de partida para lo que venga.
Porque el legado de los Juegos no se mide solamente en metros cuadrados construidos. También se encuentra en aquello que queda cuando las tribunas se vacían: conocimiento, capacidades, aprendizajes y nuevas formas de pensar el deporte y su relación con las ciudades.
