Organizaciones sociales, políticas y sindicales se movilizaron en Rosario en el marco de la Marcha de la Bronca. La protesta incluyó críticas al gobierno de Javier Milei y un pedido de paro nacional.
En la misma semana en que se cumplieron 50 años de la Noche de los Lápices y dos décadas de la desaparición de Jorge Julio López, Rosario se sumó a la Marcha de la Bronca, una protesta a nivel nacional que busca mostrar el malestar de los sectores populares y obreros ante la política económica de Javier Milei.
En Rosario, la movilización comenzó en la Plaza San Martín, convocada por organizaciones sociales, políticas y colectivos militantes. Miles de personas marcharon para expresar su rechazo al plan económico, político y social del gobierno nacional, con reclamos hacia las decisiones sobre el sector de discapacidad y jubilados.
Casi cinco cuadras de manifestantes levantaron consignas enfocadas en los recortes en educación, salud, ciencia y en defensa de la soberanía sobre el territorio argentino. También reclamaron que el discurso del gobierno nacional reproduce la violencia machista y patriarcal.
La Marcha de la Bronca, además de exponer su malestar ante el gobierno de Javier Milei, llamó a la población a convocarse y acompañar un plan de lucha que contemple un paro nacional. La organización, a cargo de sectores de izquierda, sindicales disidentes y organismos de derechos humanos, remarcó la importancia de un cese de actividades y exigió que las centrales obreras tomen nota de la movilización.
Discurso en la Plaza 25 de Mayo
La marcha terminó en la plaza frente a la Municipalidad de Rosario y la Catedral, que quedó desbordada de militantes, banderas y pancartas. El cierre estuvo acompañado por un mensaje en el que se expuso el malestar de los sectores populares y de trabajadores.
El comienzo de la lectura del documento central habló de la situación actual de los jubilados, despedidos y «la bronca de un pueblo que ve cómo los poderosos se reparten el país, compran voluntades y pretenden gobernar con las cartas marcadas». El texto final tuvo referencias a la canción que motivó la movilización: la Marcha de la Bronca de Miguel Cantilo.
Los manifestantes apuntaron contra el gobierno de Javier Milei, «los cómplices y el plan motosierra» y pidieron terminar con estos tres ejes mediante organización social y un paro nacional.
Reclamos sectoriales
Los manifestantes también expresaron su rechazo por el cierre de 30 mil empresas y el recorte de programas sociales y de trabajo. También por el ajuste sobre el sector de Discapacidad, la persecución a artistas y rechazaron la impunidad y el negacionismo sobre los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura militar. Este 16 de septiembre se cumplieron 50 años de la Noche de los Lápices, un operativo represivo ejecutado por la última dictadura cívico-militar en Argentina, que consistió en el secuestro y desaparición de un grupo de estudiantes secundarios en la ciudad de La Plata, mientras que el 18 de septiembre fue un nuevo aniversario de la desaparición, por segunda vez, de Jorge Julio López, un albañil y militante argentino que sobrevivió a un centro clandestino de detención durante la última dictadura militar y volvió a desaparecer el 18 de septiembre de 2006 en La Plata tras declarar contra Miguel Etchecolatz, un excomisario de la policía bonaerense en tiempos del gobierno de facto.
En la plaza 25 de Mayo también se repudió las negociaciones políticas para avanzar con pliegos judiciales «que seguirán impartiendo injusticia durante años» y la relación de los gobernadores «cómplices» de la ultraderecha.
«También denunciamos la responsabilidad de las conducciones de las centrales sindicales. Su pacto permitió que Milei avanzara con su motosierra», agregó el discurso y lamentó que las acciones sindicales hayan sido «aisladas y sin continuidad».
Discapacidad y violencia de género
La movilización también se refirió a los sectores de Discapacidad y la violencia machista. «La discapacidad está en lucha y demostró que se puede hacer retroceder al Gobierno con la movilización nacional. Personas con discapacidad, familias y trabajadores del sector durante meses ganamos las calles denunciando salarios congelados, la precarización laboral y la discriminación», expresaron los militantes y repudiaron los hechos que están siendo investigados por la justicia en el Ministerio de Salud y Andis.
Por otro lado, sostuvieron que el ataque del gobierno nacional recae directamente contra las mujeres y diversidades, mientras que se niega la violencia de género y desmantelan programas de asistencia a víctimas. «En Rosario y la zona hemos sufrido en estos meses ataques, femicidios y transfemicidios que no deben quedar impunes», remarcaron y plantearon: «Las conquistas alcanzadas con la marea verde, el Ni Una Menos y décadas de organización no se negocian ni se entregan».
