El proyecto «Mapa institucional de la salud mental y los entornos digitales», realizado por alumnos de 5° año de la Escuela Técnica N° 8122 «Nuestra Señora de Lourdes», fue distinguido con la medalla de oro en las III Olimpíadas de Psicología y Salud Mental organizadas por la Universidad Nacional de Rosario (UNR). La investigación encuestó a estudiantes de 1° a 6° año sobre el uso de pantallas, descanso, vínculos y ciberacoso.
Estudiantes de 5° año de la Escuela Técnica N° 8122 «Nuestra Señora de Lourdes», de la ciudad de Santa Fe, obtuvieron la medalla de oro en las III Olimpíadas de Psicología y Salud Mental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) con el proyecto «Mapa institucional de la salud mental y los entornos digitales». La final se realizó el 9 de octubre en la Facultad de Psicología de la UNR. El trabajo se presentó entre más de 220 propuestas de 1.300 estudiantes secundarios de toda la provincia.
La investigación partió de la pregunta «¿La tecnología nos conecta o nos aísla?» y fue desarrollada por el curso completo. Algunos alumnos expusieron los resultados y otros se ocuparon de la cobertura y los contenidos multimediales. La docente y psicopedagoga Milagros Montero Aldao acompañó el proceso. «Los estudiantes no fueron simples receptores del conocimiento; al contrario, tuvieron un rol sumamente activo», declaró Montero Aldao.
El estudio descriptivo y transversal abarcó a los 18 cursos de la institución, con unos 480 alumnos, y alcanzó una representatividad del 63%, según explicó la docente. Las respuestas fueron anónimas y buscaron construir un diagnóstico institucional para orientar futuras acciones educativas.
Entre los primeros cuatro años del secundario, la proporción de estudiantes que pasa más de cuatro horas diarias frente a las pantallas aumenta del 45,6% en 1° al 64,4% en 4° año. El descanso fue uno de los aspectos más comprometidos: entre el 74% y el 87% de los estudiantes de 1° a 4° año reconoció algún grado de interferencia de la tecnología en sus horas de sueño, aunque en muchos casos fuera ocasional.
El uso de inteligencia artificial alcanza aproximadamente al 96% de los estudiantes de 1° y 2° año y al 100% de 3° y 4°. La emplean principalmente para estudiar, buscar información y resolver tareas. El trabajo señala el desafío de enseñar a utilizarla sin delegar la autonomía intelectual, mediante la verificación de datos, el contraste de fuentes y la elaboración de una posición propia.
«Los chicos nos demandan herramientas para manejar sus tiempos, sus impulsos y sus vínculos», señaló Montero Aldao. Agregó que conocer lo que sucede en la escuela es el primer paso para diseñar estrategias de acompañamiento acordes con las necesidades de los adolescentes.
Camila Galindo, alumna de 5° año de Diseño y Comunicación Multimedial, contó: «La verdad, para mí fue una re linda oportunidad que nos brindó la escuela. Mili, que es la psicopedagoga, nos apoyó un montón en todo el proyecto y estuvo atrás nuestro». Sobre la presentación en Rosario, expresó: «Es algo súper importante, ir hasta Rosario, presentar el proyecto y, por supuesto, ganar la medalla de oro».
Entre las propuestas surgidas de la investigación, Galindo destacó la educación sobre el uso consciente de la tecnología, la higiene del sueño, la convivencia en las redes y la prevención del ciberacoso. «Es preocupante pensar que tenés una jornada, principalmente en nuestra escuela, que es técnica, de aproximadamente 6 horas de escuela y apenas 4 horas de sueño», advirtió a El Litoral. Y sintetizó: «Se puede convivir con la tecnología siempre y cuando sepamos cómo y cuándo. Y justamente ahí es donde interviene la educación».
Delfina Aguirre, otra de las estudiantes que participó de la exposición, investigó los vínculos durante la adolescencia y su relación con la tecnología. Uno de los resultados que más la sorprendió fue la interferencia del celular en los encuentros presenciales. «Descubrimos también que nosotros, sin darnos cuenta, utilizamos mucho el celular en reuniones familiares. Ponele que nos hable un amigo o alguien, y nosotros no nos damos cuenta por estar usando el celular», relató. También manifestó preocupación por las situaciones de ciberacoso identificadas en las encuestas, especialmente en los cursos superiores, y remarcó la importancia de generar espacios escolares donde los adolescentes puedan hablar de estas experiencias y pedir ayuda.
En el diagnóstico, los estudiantes reconocen los beneficios de la tecnología para comunicarse, acceder a información y aprender, pero también mencionan la distracción, las dificultades para descansar y el riesgo de depender demasiado de la inteligencia artificial. La red de pares aparece como un factor protector: en varios cursos, alrededor del 70% o más manifestó sentirse acompañado siempre o casi siempre por sus amigos.
El proyecto propone fortalecer la educación digital, promover hábitos saludables de descanso, trabajar sobre la convivencia en las redes y construir redes de apoyo dentro de la escuela. La experiencia también permitió aplicar los aprendizajes de la orientación técnica mediante la producción audiovisual, la radio escolar y la cobertura multimedial.
Las III Olimpíadas de Psicología y Salud Mental distinguieron 8 proyectos con medalla de oro, 8 con plata y 8 con bronce. El Colegio San José Adoratrices, de Santa Fe, obtuvo una medalla de plata por su trabajo «Las adicciones no son un juego». La iniciativa de la Facultad de Psicología de la UNR busca promover la investigación, el pensamiento reflexivo y la producción de conocimientos sobre salud mental entre estudiantes secundarios, además de generar espacios de intercambio entre las escuelas y la universidad.
