El Tribunal Oral de San Martín inicia este jueves a las 9 el juicio oral contra el ex gerente de producción de Mercedes Benz, Juan Tasselkraut, acusado como partícipe necesario de la privación ilegal de la libertad de Héctor Ratto y Diego Núñez, ocurrida en agosto de 1977.
El Tribunal Oral de San Martín dará inicio este jueves a las 9 al juicio oral contra Juan Tasselkraut, ex gerente de producción de Mercedes Benz Argentina y jefe de la planta de González Catán, partido de La Matanza. Tasselkraut está acusado como partícipe necesario de la privación ilegal de la libertad de Héctor Ratto y Diego Núñez, secuestrados el 12 y 13 de agosto de 1977, respectivamente.
Según la causa, Ratto y Núñez se desempeñaban en la planta de Mercedes Benz. Núñez era delegado gremial y continúa desaparecido. En el mismo período, otros 18 trabajadores y delegados sindicales de la empresa fueron víctimas del terrorismo de Estado; solo tres sobrevivieron, entre ellos Ratto.
En la causa, Tasselkraut también estaba imputado por su rol en la detención ilegal de Fernando Omar del Contte, Alberto Gigena, Jorge Alberto Leichner Quilodran, Juan José Mosquera y Alberto Arenas, pero fue sobreseído por la jueza Alicia Vence, decisión luego confirmada por la Cámara Federal de San Martín.
Los secuestros
Héctor Ratto fue secuestrado el 12 de agosto de 1977 mientras trabajaba en la planta. De acuerdo con su testimonio, personal de seguridad se le acercó para intentar que saliera de la fábrica, argumentando que su hijo estaba enfermo y exhibiendo un permiso para retirarse. Ratto se negó a salir.
Posteriormente, según el relato de Ratto, Tasselkraut se le acercó y le dijo que lo esperaban para detenerlo, pero le dio su palabra de que no permitiría que personas sin uniforme se lo llevaran. En la oficina del gerente había dos personas de civil. Mientras esperaban la llegada del Ejército, Ratto escuchó cuando Tasselkraut les informó el domicilio de Núñez, quien fue secuestrado pocas horas después en su casa.
Desde la planta, Ratto fue llevado a la Comisaría de Ramos Mejía, centro clandestino de detención que funcionó en la seccional segunda de La Matanza. Fue liberado tres días después y luego secuestrado nuevamente por los mismos hombres de civil que estaban en el despacho del gerente. En el juicio por los crímenes en la Comisaría de Ramos Mejía, Ratto declaró: “Uno de ellos, que había recibido el teléfono y había estado charlando con Tasselkraut, intercambiando anécdotas, me dijo que antes me había salvado porque era sólo 3 en la planta, pero que ahora no tenía escapatoria”. Y agregó: “No es como dice Tasselkraut de que él me salvó la vida. Él hizo todo lo posible para hacerme salir de la fábrica”.
Ratto y Núñez fueron llevados al centro clandestino de detención de Campo de Mayo, donde Núñez fue visto por última vez.
La empresa
Mercedes Benz Argentina mantenía vínculos comerciales con la dictadura; el Ejército era uno de sus principales clientes con la compra de camiones militares Unimog. Un mes antes de los secuestros se realizó una reunión con autoridades militares en la que directivos expresaron su malestar por la organización de los trabajadores y sus exigencias.
Los trabajadores secuestrados habían participado en un conflicto con la empresa por reclamos de mejores condiciones laborales y salariales, que derivó en despidos masivos y luego en reincorporaciones tras varias semanas de huelga.
Desde la vuelta de la democracia, sobrevivientes como Ratto y otros trabajadores de la planta de González Catán señalaron a Tasselkraut como la persona que aportaba los listados de trabajadores con militancia sindical. Tras los secuestros, según consta en libros de la empresa, los directivos celebraron la normalización del funcionamiento de la compañía.
Los responsables militares de estos hechos, Santiago Omar Riveros, Eugenio Guañabens Perelló, Carlos Eduardo José Somoza y Hugo Miguel Castagno, ya fueron condenados en la megacausa Campo de Mayo en 2022. El avance de la responsabilidad empresarial en la justicia demoró más tiempo.
Las demoras
Familiares y sobrevivientes enfrentaron durante años demoras en el proceso judicial. Querellas y fiscalía reclamaron durante siete años a la jueza Vence que citara a indagatoria a Tasselkraut. La citación se concretó en 2022 y, semanas después, la magistrada lo sobreseyó por considerar que no había pruebas en su contra y puso en duda los dichos de Ratto.
La decisión fue revertida por la Cámara de San Martín y luego confirmada por Casación, aunque en el camino Tasselkraut fue sobreseído por cinco de los siete casos originales que se le imputaban.
Los camaristas consideraron que “se encuentra acreditada prima facie la complicidad necesaria del encausado en el delito de privación ilegal de la libertad doblemente agravado perpetrado en perjuicio de los referidos Ratto y Núñez”, y enviaron las actuaciones al juzgado de instrucción “a fin de que, con la celeridad y resguardos que el caso impone, avance sin más demoras en la tramitación del proceso”.
El fallo también rechazó los argumentos de la defensa de Tasselkraut, representado por el exjuez Jorge Valerga Aráoz, que cuestionó los testimonios de Ratto ante la justicia desde el Juicio a las Juntas.
