La Justicia provincial homologó este miércoles un procedimiento abreviado con dos condenas a prisión por el crimen de una mujer de 67 años en La Saladita de la zona sur de Rosario. Las sentencias recayeron sobre los jóvenes que fueron detenidas en las semanas posteriores a la resonante muerte de Rosa Romero.
El Ministerio Público de la Acusación (MPA) y la defensa acordaron penas de 15 y 17 años de cárcel respectivamente para Brandon Ramírez y Ramiro Puisegur. Ambos se encontraban bajo prisión preventiva desde octubre de 2023 y el último había sido imputado como partícipe primario, pero finalmente reconoció la coautoría del asesinato.
De acuerdo a la evidencia recabada por la Fiscalía Regional Segunda, los delincuentes atacaron a la puestera mientras trabajaba en la plaza Homero Manzi. Uno de ellos sacó un arma de fuego para dispararle y después escaparon corriendo hacia el automóvil en el que habían llegado al lugar.
¿Cómo fue el crimen en La Saladita?
Rosa Romero llevaba 20 años como feriante en ese sector del sur rosarino. Fue una de las primeras que se instaló en ese grupo de vendedores y la tarde del 7 de octubre de 2023 se convirtió en el objetivo de un «fusilamiento», según apuntaron testigos consultados por La Capital. Aquel sábado, dos delincuentes se le acercaron por la espalda y recibió un balazo letal en la cabeza.
La puestera murió alredeor de las 17 en Salvá al 5900. Los agresores habían llegado a bordo de un Volkswagen Golf rojo. El primer reporte judicial decía que tenían el rostro tapado. Después del disparo fatal, volvieron a buscar el coche en el extremo sur de la plaza y se alejaron en el mismo sentido por la calle Buen Orden.
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En menos de 72 horas, la policía encontró el vehículo y pudo avanzar hacia la captura del primer sospechoso. Inicialmente parecía que Puisegur no tenía vínculo con el homicidio y sólo se dispuso el secuestro del rodado hallado en el extremo oeste de la ciudad, pero las medidas posteriores que pidió el fiscal Ademar Bianchini cambiaron el panorama.
El joven que entonces tenía 18 años fue imputado el viernes siguiente como partícipe primario del crimen. Los investigadores determinaron que había puesto su auto a disposición de los asesinos. No obstante, aún no había evidencia suficiente para establecer el rol que le atribuyeron este miércoles.
La llave del auto rojo
La descripción del automóvil rojo con vidrios polarizados era compatible con las declaraciones de los testigos que estaban en la feria popular. Después del operativo en la zona de Presidente Perón y Favario, su dueño quedó demorado y finalmente detenido.
Un par de semanas más tarde, el MPA identificó a Brandon Miqueas Ramírez como coautor del homicidio. El juez Héctor Núñez Cartelle aceptó el pedido de prisión preventiva por el incidente ocurrido en el barrio Roque Sáenz Peña.
Mientras tanto, en la plaza Homero Manzi germinaron distintas hipótesis sobre el motivo del asesinato. Una de las que cobró mayor relevancia fue la de un crimen que terminó con la víctima equivocada; es decir, que los delincuentes habían ido a matar a otra mujer a La Saladita. También se barajó la posibilidad de un plan para infundir miedo entre los puesteros y empezar a cobrarles a cambio de permitirles trabajar con seguridad.
Pasados casi dos años y medio desde aquellas audiencias, el fiscal Franco Tassini y la defensa de los imputados propusieron condenas con la misma calificación legal en un juicio abreviado. Ambos fueron declarados culpables como coautores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con portación de arma de fuego de uso civil.
