Paulo Eliel Sánchez se levantó la remera y vio la herida, una cuchillada profunda en el tórax. Luego miró hacia el cielo, en un gesto que duró segundos pero fue apreciado desde la parada de un semáforo por un automovilista frente a la plaza Alberdi. Así moría en octubre de 2022 el joven cuidacoches que vivía a la intemperie, apuñalado en una pelea por otros hombres sin hogar con los que compartía sus días. Con pedidos de 17 y 14 años de prisión, a más de tres años del caso comenzó el juicio oral al acusado del crimen y a quien le alcanzó el arma.
La escena del crimen de Sánchez fue una fuente seca, frente a la iglesia del Sagrado Corazón. Tenía 29 años y vivía en situación de calle, cirujeando o cuidando autos en la zona de Puccio y Rondeau. Apuñalado en el pecho, intentó correr hacia el hospital pero enseguida cayó sin vida al lado de un árbol. Por el crimen hay dos detenidos que desde el viernes afrontan un juicio oral por el delito de homicidio ante los jueces Nicolás Vico Gimena, Mariano Aliau y Gustavo Pérez de Urrechu.
Los acusados son dos conocidos de la víctima que compartían sus mismas precarias condiciones de vida. A Diego Oscar Pacheco lo conocían por su sobrenombre de Cachamay. No terminó la escuela primaria y la dirección que figura en su legajo judicial es “en situación de calle en bajada Puccio”. La fiscal Andrea Vega solicitó para él una pena a 17 años de prisión como autor del homicidio.
Para Ezequiel Eduardo Barboza, “Pelusa”, un changarín que no sabe leer ni escribir, la fiscal solicitó 14 años de prisión en carácter de partícipe necesario. Se lo acusa de haber sujetado a Sánchez para introducirlo a la fuerza dentro de la fuente vacía y que peleara allí con Pacheco, a quien le alcanzó el cuchillo.
El crimen ocurrió el 6 de octubre de 2022. Recién entonces, cuando la muerte del cuidacoches fue noticia, los vecinos de la plaza Alberdi conocieron su nombre. “Nunca supimos cómo se llamaba. Era muy berretinudo y quería hacer cosas malas”, dijeron a este diario los vecinos.
Sánchez era parte de una familia numerosa de ocho hermanos, criados por el padre porque su mamá falleció cuando era chico. Tenía problemas de consumo problemático de drogas y vivía en situación de calle. A veces iba a dormir con el padre o un hermano, pero la mayor parte del tiempo estaba en la plaza, con otras personas marginadas que dormían a la intemperie frente a la parroquia Sagrado Corazón o pasaban sus días en la plaza Santos Dumont.
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La comunidad de los cuidacoches
La investigación fiscal reconstruyó que los dos acusados, Eliel y al menos otra persona con la que formaban una suerte de comunidad estaban esa tarde en la plaza de Puccio y Agrelo, frente a la plaza Alberdi, donde solían dormir. A eso de las 18, Cachamay discutió con Eliel y lo incitó a pelear. Intervino Pelusa, quien introdujo por la fuerza a la víctima al interior de la fuente, donde había ropa y restos de comida, y le facilitó al agresor el cuchillo el que Pacheco hirió a Sánchez en el tórax.
“Empezaron a pelear Eliel y Cachamay en la plaza. Se tiraban puñaladas. Cachamay es un borracho que anda en la calle. Cuida autos por ahí”, contó una persona que aportó su testimonio sobre la pelea entre cuidacoches.
Los conocidos de ambos contaron que las tensiones habían empezado más temprano. Ese día se habían reunido a compartir un asado porque era jueves. Un día de la semana en que un carnicero del barrio solía regalarles algo de carne. Hubo un primer incidente en el que intervino la policía, les tomó los datos y ordenó que apagaran el fuego.
Herido en la fuente
“Al rato empiezan a pelearse Diego con Eliel. No sé bien el motivo, pero este muchacho Diego le había dado un fierrazo en el hombro el día anterior. Eliel en un momento agarró un Tramontina y Diego hizo lo mismo. Tenían un cuchillo cada uno, se empezaron a tirar y Diego le pegó a la altura del corazón a Eliel”, aportó uno de los entrevistados, aunque los otros testigos no vieron a Sánchez armado.
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Un vecino que estaba detenido en su auto frente a un semáforo precisó: “Otra persona lo agarró a Eliel y lo metió adentro de la fuente. Yo a Eliel lo tenía de espaldas y a Cachamay lo veía de frente. El torso nomás, porque el resto estaba metido dentro de la fuente. Este tercero le facilitó algo a Cachamay, que hace una apertura con el brazo y le pega a la altura de las costillas a Eliel. La secuencia fueron segundos. Ahí arrancó el semáforo y di la vuelta en U”.
Herido en el torso, Eliel salió de la fuente e intentó correr hacia el Hospital Alberdi. “Llegué a ver el gesto de Eliel. Se levantó la remera y miró para arriba. Supongo que se dio cuenta de que estaba apuñalado. Fueron segundos”, relató el vecino, que se acercó a asistir a la víctima junto a dos empleados del hospital pero al llegar comprobaron que “ya no tenía latido”. Murió a pocos metros de la fuente, al costado de un árbol, por una hemorragia masiva de tórax.
