Tras una serie de reuniones, la dirigencia del club rojinegro decidió no dar curso a la dimisión verbal del vocal, manteniendo abiertos los canales de diálogo mientras continúa la auditoría interna.
La situación institucional en Newell’s Old Boys tuvo un nuevo capítulo este martes. Luego de que el vocal Pablo Cerra anunciara en sus redes sociales su «renuncia indeclinable» tras la eliminación en la Copa Argentina, la Comisión Directiva del club decidió no aceptar su salida.
Según pudo conocerse, Cerra mantuvo una conversación con el presidente Ignacio Leproso y posteriormente se desarrollaron dos reuniones clave: una entre Ignacio Boero y el dirigente, y otra con toda la comisión. En estas instancias, si bien el vocal expresó verbalmente su intención de renunciar, no presentó una dimisión por escrito.
Finalmente, los miembros de la CD resolvieron no aceptar la renuncia. Esto no significa un cambio en la postura inicial de Cerra, quien manifestó su deseo de dar un paso al costado, pero sí implica que la dirigencia busca mantenerlo en su cargo, dejando abiertos canales de comunicación para abordar los motivos que lo llevaron a tomar su decisión.
En paralelo, la comisión directiva recibió los avances de mitad de término de la auditoría interna encargada para analizar los números y movimientos de la gestión anterior, conducida por Ignacio Astore. La presentación del estudio completo está prevista para el 30 de abril.
Información preliminar de la auditoría indicaría, según trascendidos, falta de controles en compras y finanzas, salidas de dinero sin documentar y facturas pagadas a prestadores de servicios que no coinciden. Entre los ejemplos citados, se mencionan pagos por fletes por más de 400 millones de pesos a una distribuidora de bebidas y cheques emitidos sin la documentación respaldatoria correspondiente.
