La histórica fábrica de vidrio, afectada por pérdidas y un contexto de bajo consumo, paralizó un horno y comenzará a importar productos de China para su línea Hogar.
Rigolleau, una de las principales fábricas de materiales de vidrio del país, redujo su producción local y comenzó a importar desde China, tras registrar pérdidas por $5.500 millones en 2025. La empresa, que opera actualmente al 60% de su capacidad instalada, paralizó uno de sus hornos, una decisión que implicó la desvinculación de aproximadamente 100 trabajadores, quedando en planta unos 700 obreros.
En su reporte de sustentabilidad enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la compañía señaló que un contexto de bajo consumo la «obligó a sostener niveles de fondeo constantes para proteger el empleo y garantizar la continuidad operativa». Agregaron que «la menor actividad y la ociosidad productiva derivada de este contexto incidieron negativamente en los costos y en la rentabilidad operativa, a pesar de los esfuerzos realizados para mejorar la eficiencia productiva, renegociar condiciones con proveedores y optimizar la estructura de costos».
El resultado negativo del año pasado duplica las pérdidas de 2024, que fueron de $2.599.109.500. La empresa dirige al mercado interno el 95% de la producción de su línea Hogar (platos, vasos, copas, vajillas, etc.) y solo exporta un 5% a Uruguay y Paraguay. De ahora en adelante, estas líneas vinculadas al consumo hogareño se abastecerán principalmente con importaciones chinas, que resultan más económicas incluso sumando flete y embalaje.
En paralelo, la firma mantiene activas las unidades ligadas a los sectores farmacéutico y alimentario, donde la demanda se presenta más estable. No obstante, el propio informe advierte que la caída en ventas es la principal explicación del mal resultado y que las mejoras de los primeros meses de 2025 apenas alcanzan para compensar el derrumbe previo. La evaluación pendiente es si Rigolleau puede seguir funcionando como empresa en marcha.
Fundada en 1882 por León Fourvel Rigolleau, la sociedad anónima tiene como principal accionista a Industrias Integrales del Vidrio S.A., con casi el 74% de las acciones. A la firma también se la vincula con la trayectoria del empresario y laico argentino Enrique Ernesto Shaw, primer presidente de la ACDE y conocido por promover la Doctrina Social de la Iglesia en el ámbito empresarial.
