Desde Santa Fe, profesionales del ámbito advierten sobre posibles cambios en el enfoque y señalan que la problemática radica en la falta de implementación de la normativa vigente, no en su contenido.
En el marco del debate por la reforma a la Ley de Salud Mental que impulsa el gobierno nacional, especialistas y organismos consultivos han manifestado sus posiciones. Desde Santa Fe, se coincide en que el problema central no sería la ley actual, sino su falta de implementación plena.
En diálogo con este medio, Sabrina Pimpinella, psicóloga e integrante del Consejo Consultivo de la Ley de Salud Mental a nivel nacional, analizó los principales puntos del proyecto que se prevé impulsar en el Congreso. «Lo más preocupante es que el proyecto construye un diagnóstico desacertado y desplaza el problema real. Plantea que el problema es la ley actual, cuando en realidad lo que falla es su plena implementación», expresó.
Entre los aspectos señalados, Pimpinella mencionó la eliminación del compromiso de financiamiento del 10% del presupuesto en salud, un debilitamiento del enfoque comunitario e interdisciplinario, y un retorno a una centralidad médico-psiquiátrica. «Estamos frente a un paradigma tutelar, de segregación y cronificación de los padecimientos mentales», afirmó.
Consultada sobre las barreras para la implementación de la ley en estos 15 años, la especialista indicó: «La barrera principal fue y es la falta de asignación efectiva del presupuesto. La salud mental continúa siendo leída como un gasto y no como acción de desarrollo y cuidado. La segunda barrera es el estigma».
Respecto al espíritu de la ley vigente, Pimpinella destacó que vino a proteger derechos históricamente vulnerados, limitar internaciones prolongadas injustificadas, evitar prácticas manicomiales y garantizar una atención interdisciplinaria y centrada en la persona.
Como ejemplos de los beneficios de la ley, mencionó el desarrollo de dispositivos comunitarios, casas de medio camino, equipos territoriales y procesos de externación de personas que vivían en instituciones monovalentes durante muchos años.
