Una investigación del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas examina el cambio de estrategia de grandes firmas, que sustituyen producción local por bienes finales importados, y sus efectos en el empleo y los precios.
Un estudio del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (Ipypp) analiza la reconversión de grandes empresas industriales, que en algunos casos han reorientado su actividad hacia la importación y comercialización de bienes finales. Los investigadores Gustavo García Zanotti y Martín Schorr examinaron este fenómeno en sectores como artículos de cocina, automóviles, electrodomésticos, calzado, muebles, celulares, alimentos e higiene.
Según el trabajo, esta reconfiguración se ha acompañado de despidos, suspensiones, cierres de plantas y el levantamiento de líneas de producción. Paralelamente, el estudio señala que los bienes importados llegan al consumidor final con precios muy superiores a sus costos de importación, lo que genera márgenes brutos elevados. Como ejemplo, se citan casos como un termo que se vende a 5,4 veces su costo de importación o una cacerola que se ofrece a 7,7 veces su valor de ingreso al país.
Los economistas indican que la apertura comercial, en un contexto de tipo de cambio bajo, opera como un estímulo para el ingreso de bienes importados. Los datos muestran un aumento en el peso relativo de las importaciones de productos terminados para consumo final, que pasaron de representar el 14% del total de importaciones en 2023 a aproximadamente el 24% en 2025.
El estudio plantea que este proceso no solo desplaza la producción local, sino que también puede afectar las capacidades tecnoproductivas acumuladas y el mercado interno, al tiempo que sostiene una rentabilidad basada en la comercialización con amplios márgenes. El impacto en el empleo industrial y la evolución de los precios al consumidor son dos de los ejes centrales del análisis presentado.
