La Policía ingresó a la casa del programa para notificar a Jéssica «La Maciel» Maciel sobre una denuncia por presunta explotación sexual. La participante se defendió en el confesionario y aseguró su inocencia.
En un hecho inédito, la Policía ingresó este jueves a la casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefé) para notificar formalmente a la participante Jéssica Maciel, conocida como «La Maciel», sobre una causa judicial en su contra. La denuncia, caratulada como «Averiguación de ilícito» en el Juzgado Federal N°2 de San Martín, la involucra en presuntos delitos de explotación sexual, regenteo y maltrato, impulsada por al menos 17 jóvenes trans.
El acto de notificación se realizó dentro del confesionario del reality y fue captado por las cámaras, lo que generó cuestionamientos sobre un posible quiebre del aislamiento que rige para los participantes. Minutos después de firmar la documentación, Maciel pidió volver al confesionario para dar su versión de los hechos ante las cámaras.
La humorista y mujer trans relató que el conflicto se originó años atrás, vinculado a su hermana fallecida, quien ejercía la prostitución. Según Maciel, su hermana le habría contado que debía pagar a terceros para poder trabajar en la vía pública. «Yo simplemente denuncié a dos personas, junté testigos y cuando cayeron presos, cayó mucha gente», explicó, sosteniendo que la causa actual es una «venganza» por aquella acción. «Jamás van a poder meterme presa porque jamás hice las cosas por las que me acusan», afirmó.
Maciel también expresó su preocupación por el impacto en su familia y sugirió que la denuncia busca perjudicarla ahora que tiene exposición mediática. «No quieren justicia. Me quieren joder», declaró.
Por su parte, el conductor del ciclo, Santiago del Moro, aclaró que la participante no tenía denuncias penales al momento de ser seleccionada para el programa, un requisito que, según afirmó, se verifica con todos los aspirantes.
