La administración nacional decidió restringir el acceso de periodistas acreditados a la sede del Ejecutivo, sin comunicación formal previa, en medio de denuncias por espionaje.
El gobierno del presidente Javier Milei prohibió este jueves el ingreso de la prensa acreditada a la Casa Rosada. La decisión se tomó de manera arbitraria y no hubo comunicación formal para notificar la medida, que el mandatario adoptó en horas de la noche del miércoles, a su regreso de la gira por Israel.
“Se decidió quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de manera preventiva por el espionaje ilegal”, fue el argumento informal que esgrimieron desde la Secretaría de Prensa, a cargo de Javier Lanari.
Durante la mañana del miércoles, el titular de la Casa Militar, Sebastián Ibáñez, denunció a dos periodistas por presunto “espionaje” e inició acciones legales. Tras enterarse de lo sucedido, Milei se expresó desde Israel con dureza: “Basuras repugnantes. Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95%) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables. CIAO!”.
Días atrás, el oficialismo ya había prohibido el ingreso durante varios días a un grupo de periodistas por considerar que participaron de una supuesta campaña rusa contra el mandatario nacional. Esta mañana, en la previa a la reunión con el empresario estadounidense Peter Thiel, celebró la decisión a través de sus redes sociales.
A raíz de las restricciones, la prensa acreditada se reunió en un reconocido café del centro porteño, ubicado a pocos pasos de Plaza de Mayo.
